Category: Fútbol

  • ENTREVISTA: VICENTE CASAL, NARRADOR DE FÚTBOL EN RADIO

    “La comunicación corporativa está matando al periodismo deportivo”

    04/12/2025

    Entrevistada realizada por Enrique Calvo Carmona

    Un servidor ha tenido la oportunidad de entrevistar a Vicente Casal, narrador de los partidos del Girona Fútbol Club en la radio española Onda Cero. Nos ha contado un poco sobre su trayectoria, la actualidad del periodismo deportivo comparada al pasado, su uso de redes sociales como TikTok y Twitter… Y mucho más.

    “Yo empiezo en Onda Rambla, una emisora que ya no existe. Ahí empecé en el 1998. Con 18 años ya empecé a hacer Primera División por el hecho de que no teníamos narrador. Nos juntamos con Onda Cero, cuyo jefe era José Antonio Luque (actual narrador de los partidos de fútbol en Telecinco y, anteriormente, presentador de informativos deportivos en Antena 3). Él me da la oportunidad.

    Después de Onda Cero, en 2003, paso al Fútbol Sala Martorell en Radio Martorell, donde permanezco hasta el 2006. Tras esto, estoy unos años un poco desconectado por temas laborales. En el año 2011 ficho por Radio MARCA, y hasta el 2018 hago los partidos de fútbol catalán por la mañana (como narrador principal) y empiezo a hacer los partidos para “El Marcador” de Radio MARCA nacional. Cubría normalmente al RCD Espanyol, aunque también cubro al CE Sabadell el año que está en Segunda División. Y, desde la temporada 2022-2023, vuelvo a Onda Cero. El Girona sube a Primera División y Edu García, director de Radioestadio, me llama. Esta, la 2025-26, es la cuarta temporada haciendo los partidos del Girona FC. También sigo cubriendo muchas veces al RCD Espanyol, además del baloncesto.

    Hago los partidos del Bàsquet Girona, pero yo soy narrador de fútbol. En el baloncesto, puedo hacer conexiones, pero no me atrevería a hacer un partido entero porque no controlo tanto al baloncesto como al fútbol. Pero sí, en este oficio tienes que hacer de todo”.


    Pregunta: ¿Y cómo ves al Girona FC este año?

    Respuesta: Va a estar la cosa difícil… Piensa que el Girona viene de hacer un año complicado… En la 2023-24 se clasificó para la Liga de Campeones y se crearon unas expectativas que luego no se cumplieron. La temporada pasada, el equipo estuvo peleando hasta enero o febrero. En febrero se cae el equipo, y de hecho estuvo a punto de perder la categoría hasta la última jornada.

    Entonces este año hay un equipo con 11 jugadores nuevos, ya que se han marchado integrantes importantes. La pelea que tiene este año el Girona es por no descender. Yo tengo la esperanza de que no baje, pero va a ser uno de los equipos candidatos a perder la categoría.

    P: Aun así, ¿disfrutas narrando los partidos?

    R: Para narrar, primero te tiene que gustar. Además, tienes que valer. Cuando os toque narrar, comprobaréis que hay algo más allá de las simpatías personales que puedas tener por un equipo. Cuando estás en el rol profesional que supone narrar un partido, tú puedes cantar un gol contra tu equipo de toda la vida. Lo ves de otra manera.

    Claro que disfrutas; el día que no disfrute, primero no lo haré y seguramente no te llamarán, porque, al final, piensa que hay muchos narradores y muy pocas cabinas. Hay tres equipos de Primera División española en Cataluña. Cada equipo tiene cinco o seis narradores, pero los candidatos somos miles y miles. Entonces siempre lo disfrutas. El día que no disfrute, le llegará al oyente.

    P: Eres narrador, pero entre tus facetas están también tus canales de Twitter y de TikTok. ¿Cómo de importante es tener estas redes sociales?

    R: Hoy en día es otro nivel. Yo tampoco voy por delante, porque, aunque, por ejemplo, en Twitter sí que tengo 5.000 seguidores, no soy como alguno de mis compañeros, que tienen cientos de miles de seguidores. A día de hoy, a diferencia de cuando yo empezaba, es muy importante, porque muchos periodistas son alguien por las redes sociales. Sin un medio que te respalde, hace 25 años era impensable ser alguien importante. Si tú no estabas en una emisora de radio, o en un periódico, o en una televisión, no tenías visibilidad. Ahora te da más visibilidad una red social que muchos medios de comunicación convencionales. Es algo complementario. Yo las tengo y es bonito. Por ejemplo, a vosotros, a la gente joven, que sois quienes controláis más esto, os recomiendo la edición de vídeos de TikTok. Todo aquel que se quiera dedicar a esto tiene que tener unas buenas redes sociales y un buen control de estas si quiere prosperar.


    P: ¿Notas algo de diferencia entre la manera en la que los narradores más jóvenes se preparan para abordar un partido?

    R: Todo evoluciona, pero realmente la diferencia no es porque seas más joven o más mayor. No considero que haya mejores narradores que otros. Es como si yo te digo, ¿quién canta mejor? ¿Alejandro Sanz o Joaquín Sabina? Depende. Si te gusta Sabina, pues te gustará más Sabina, y si te gusta más Sanz, te gustará más Sanz. No hay una manera perfecta de cantar o de narrar.

    Van cambiando los gustos. Yo, por ejemplo, cuando empezaba, era súper fan de uno de los mejores narradores de este país: Alfredo Martínez, que ahora es compañero mío. Manolo Lama es también un grande, Alejandro Romero es de mi emisora… No hay una manera definida, por edad, de narrar mejor o peor. Hay gente joven muy buena… Yo me estoy encontrando a gente joven muy buena y a gente mayor muy buena, pero ser muy bueno no tiene que ver con la edad.

    Sí que es verdad que ahora la gente joven viene de otros canales: de redes sociales, de “streamings”, e incluso hay otro tipo de léxico. Pero no te quedes con que, por ser más mayor, vas a narrar mejor que la gente joven que está empezando. Vosotros estáis apretando mucho.

    P: ¿Entonces crees que la inmediatez de las redes sociales ha modificado la expectativa del público hacia los narradores?

    R: Sí, claro. Partiendo de la base de que antes, en el año 1998, cuando yo empezaba, o te escuchaban en directo o alguien lo había grabado. Yo busco emisiones de aquellos tiempos y me cuesta encontrarlas. No es como ahora, que cualquier retransmisión la puedes escuchar desde China. La puedes grabar y te la puedes poner al cabo de dos minutos; la puedes sacar en todo tipo de formatos: en audio, en vídeo… Eso hace que esa retransmisión no se pierda. Todo esto ha cambiado, no tiene nada que ver.

    Cuando yo empezaba, si no te escuchaban tus amigos en directo, ya no te escuchaban, a no ser que tú lo hubieras grabado. No había páginas web, ni podcast… Eso al final te pone en otro nivel. Creo que es mejor, porque al final tú como narrador evidentemente te puedes escuchar y puedes ver tus fallos, ya que uno tiene que ser autocrítico. Es un hecho: las plataformas, las redes sociales y la tecnología han elevado a otro nivel lo que es la narración. Ha evolucionado para bien.

    P: Por ejemplo, Juan Carlos Rivero, en el último España – Turquía, confundió a De la Fuente con Iñaki Sáez. Seguramente lo viste por redes sociales. Si yo hubiese vivido este fallo hace 25 años, cuando Sáez era seleccionador, hubiese pensado: “¿Será un fallo mío, habré oído mal?”. Pero ahora, con Twitter…

    R: Se magnifica todo, claro. Antes podía pasar desapercibido y podías pegar una cantada. Hoy en día, una de las cosas que nos pasa a nosotros, a los narradores en cualquier medio, es que tú haces una pifia, y al cabo de 20 minutos está en Twitter y en TikTok. ¿Por qué? Porque hoy en día, con los medios que hay, te sacas la grabación del directo (al estar todas las emisoras emitiendo en YouTube), lo cortas y lo subes.

    Ojo con lo que dices, ojo con cómo lo dices, porque lo que antes podía pasar desapercibido, hoy solo no pasa desapercibido, sino que se magnifica. Al final, la retransmisión de un partido de la selección en La 1, que lo pueden ver cuatro o cinco millones de personas, si les añades las personas que lo ven en directo, más los que lo pueden ver luego, los que se pueden enterar por redes sociales… Imagínate la que puedes tener liada. Lo que le ha pasado a Rivero, que es un buen profesional, nos puede pasar a todos. El que no habla es el que no se equivoca.

    P: También, en otra ocasión, llamó “cucaracha” a Marc Cucurella.

    R: A ver, sí que es verdad que hay gente que tiende más a equivocarse. Pero quiero romper una lanza. No es fácil, porque cuando haces un informativo, tienes un guion. La narración es improvisación pura y dura. Hay gente que lo lleva mejor, hay gente que lo lleva peor, hay gente que directamente no lo lleva… Pero no puedes rebobinar.

    Como anécdota, en el primer partido que hice, dije “buenas tardes, Manolo”, y eran las 11 de la mañana. Cantadas pegamos todos, y yo alguna he pegado. Lo que pasa es que ahora todo se magnifica, y más con los medios que hay. El altavoz mediático es muy grande, las redes sociales tienen mucha importancia y hay mucha gente aburrida y con tiempo libre. Eso evidentemente te lo acabas encontrando, y cosas que hace 25 años habrían sido anécdota, pueden estar cuatro o cinco días en las redes sociales. Ya queda eso para siempre.

    P: ¿Qué te parece la tendencia actual de mezclar entre análisis, entretenimiento y humor?

    R: A mí me gusta. Yo vengo de un tipo de radio distinto… De la radio de José María García. Lo suyo, por ejemplo, era información pura y dura. Con él había poco lugar al cachondeo. Pero, por ejemplo, su coetáneo José Ramón de la Morena era un poco más ácido. Hoy en día, en el medio donde estoy yo, con mi director Edu García, les gusta la chufla, les gusta el cachondeo, siempre y cuando se mezcle con la información. Es algo que se evidencia en prácticamente todos los medios de comunicación. Por ejemplo, si tú escuchas la Cadena COPE, está Lama, que es un tío muy cachondo. Ahí son muy de utilizar el humor, pero en todas las emisoras se busca un perfil de comentarista jocoso. Al final es lo que se lleva, y a mí personalmente me gusta, ya que me siento cómodo con ese formato. Hay quien no se siente tan cómodo, pero yo soy muy del pitorreo. Hay gente que no, pero hoy en día es lo que se lleva.


    P: ¿Notas que en las nuevas generaciones se prioriza más la personalidad o la parte técnica?

    R: La gente que empieza quizás no se preocupa tanto de la técnica como del contenido. Está claro que hay grandes narradores que no tienen conocimientos técnicos. Por ejemplo, Ibai Llanos. Él es un chaval que tiene estudios de la materia y que empieza haciendo directos de un juego de la consola. Es un pedazo de narrador porque hace que tú lo vivas. Los espejos que tenéis, la gente joven, ya no son solamente, por ejemplo, Manolo Lama y Alfredo Martínez. Son otro tipo de narradores, es otro tipo de formato… Todo evoluciona.

    Esto es igual que el fútbol. Tampoco es igual el de ahora que el de hace 25 años. Ha evolucionado; hoy en día el fútbol es, por ejemplo, más físico… Entonces sí, es diferente y quizás la gente joven se va más hacia la manera que el método.

    P: Has trabajado para varios medios, pero también para un club, ¿cómo de diferente es eso?

    R: Yo estaba en el Miró Martorell, un equipo ahora desaparecido, y llevaba el tema de las redes sociales. Ahí, tú eres parte implicada. No es lo mismo trabajar en el departamento de comunicación del Girona que cubrir información del Girona. Pero la comunicación corporativa es bonita. Tampoco eres periodista realmente. Tú lo único que haces es dar una información: la que quiera el club.

    De hecho, uno de los problemas que ha habido en este sector es que la comunicación corporativa está matando al periodismo. Antes, cuando yo empezaba, podía llamar directamente a cualquier futbolista. Me podía atender o no, pero iba a criterio del jugador. Si quería, yo llamaba a Raúl Tamudo, o a Sergio González, o a Enrique de Lucas… Hoy en día, es impensable. Si tú quieres una entrevista de un jugador de Primera División, tienes que llamar al club, lo tienes que pactar con el departamento de comunicación… Cada vez hay menos entrevistas de jugadores.

    Ahora es más difícil hacer periodismo que hace 25 años. Cuando el FC Barcelona creó Barça TV, las entrevistas se las concedían a medios del club. Estos siempre le van a hacer preguntas cómodas. Entonces, eso es uno de los problemas que hay: es uno de los hándicaps.

    P: ¿Cómo se diferencia eso con un posible “bufandismo” que se puede ver en esta generación de redes sociales?

    R: Ese es otro tema. Hace años, en el periodismo de García, era impensable. Había muchos periodistas con los cuales decías: “¿Y este de qué equipo es?”. Con los buenos periodistas, tú no sabes de qué equipo son. ¿De qué equipo es Miguel Quintana (Radio MARCA)? Es un hombre imparcial y un gran periodista y compañero.

    Hoy en día se ha puesto de moda el periodismo de bufanda. Eso, para mí, es un problema. Es público y notorio. Yo soy seguidor del RCD Espanyol, pero yo no hago proselitismo del equipo, y tampoco soy de los que están en redes “dando la turra”.

    Yo nunca me he posicionado, y puedo hacer los partidos del Girona, por ejemplo. Es un club al que quiero mucho, pero yo no soy seguidor: no soy del Girona. O podría cubrir también al Barcelona, porque yo nunca he hecho una declaración en contra de ellos. Nunca he hecho gala de antibarcelonismo.

    Sí que es verdad que está de moda la gente que es periodista del Barça y va en contra del Real Madrid. El periodismo está en un punto distinto. Hay mucha gente que, si no fuera “bufandero”, no comería. Yo tengo compañeros que, si no rajan en Twitter del otro equipo y hacen la coña contra el Madrid, habría televisiones que no les llamarían de vez en cuando y no les pagarían 80 o 100 euros por programa. Y eso es algo que está ahí.

    El “bufandismo” ha sido un paso atrás. Está denigrando, en parte, al sector. Al final somos mayores; cada uno tiene que hacer lo que considere. Yo, en mi caso, no lo haría y siempre recomiendo, a los que empezáis, ser lo menos “bufandero” posible. No os metáis en determinados charcos. Es un consejo que os doy.

    P: Determinados charcos… ¿En cuanto al “bufandismo”?

    R: En cuanto al “bufandismo”, en cuanto a determinadas ideologías políticas… Yo recomiendo que, si tú eres periodista deportivo, te dediques a lo tuyo. Todos tenemos nuestras ideas políticas, nuestras filias y nuestras fobias con determinados presidentes, determinados clubes…

    Os explico una anécdota: yo tengo un compañero, muy culé, que hacía fútbol catalán en Radio MARCA, e hizo un comentario despectivo contra el Getafe. Un día, una emisora de Madrid nos pidió a alguien para hacer un Getafe – Espanyol. Les dijimos: “Mira, te mandamos a…” Nos respondieron: “No, a este no, porque en su Twitter hizo un comentario en contra del Getafe”. Pongo un ejemplo porque son cosas que pasan.

    Yo nunca he sido una persona de “mojarme” mucho, pero estoy contento de haber tomado este camino. Y, ojo, desde el respeto a otros compañeros que sí que son “bufanderos” y quizás les va el interés en ello. Aunque, un consejo que yo le doy a la gente es que evite meterse en follones.

    P: ¿Crees que se están perdiendo algunos elementos tradicionales de la narración?

    R: No. Al final, la narración como tal, yo la veo igual que la veía hace 25 años. Creo que la manera de narrar y el perfil del narrador están evolucionando, pero los conceptos siguen siendo los mismos.

    P: Pero tú tienes canal, por ejemplo, de TikTok. ¿Qué opinas del consumo fragmentado del deporte, como son los clips o los “highlights”?

    R: Me parece fenomenal. O sea, eso te da visibilidad, da información a la gente que lo ve, al aficionado, da una autoridad a los clubes, ayuda a conseguir sponsors. Me parece un cambio y una evolución muy positiva.

    P: ¿Y frente al seguimiento completo de un partido?

    R: Depende. Por ejemplo, si eres simpatizante del Barça, seguramente querrás ver el partido completo del Barça. Pero si yo soy culé, y, ya que me gusta el fútbol, me quiero informar de cómo ha quedado el Betis – Alavés, a lo mejor no me tengo que ver el partido entero.

    Con ver los goles o ver lo que ha hecho el entrenador ya me vale. Todo lo que sea libertad del consumidor, me parece bien. Todas las redes sociales, entre otras cosas, han democratizado bastante el deporte y el periodismo. Cada uno elige lo que quiere consumir. Tú tienes muchas ofertas y cada uno coge la que quiere y cómo la quiere.

    P: ¿Y qué parte de tu experiencia te gustaría transmitir a un periodista joven que acaba de empezar?

    R: Nunca tirar la toalla. Este es un mundo muy complicado y el filtro es grande. Un futbolista no empieza jugando en Primera División, comienza en categorías inferiores. Un periodista no empieza retransmitiendo un partido de Liga de Campeones en el Parque de los Príncipes (París). Para llegar a eso, has tenido que hacer muchos partidos aquí, por ejemplo, en el campo del Castelldefels (Els Canyars).

    Cuando trabajas en campos de Tercera División, de Primera catalana… Es posible que llegues a un punto donde dices: ¿vale la pena levantarme un domingo por la mañana para ir a hacer un partido? Yo siempre considero que sí. Nunca hay que tirar la toalla.

    Siempre me he querido dedicar a estar en la narración y a llegar lo más arriba posible. Yo ya he hecho Liga de Campeones, he hecho partidos de la selección, llevo más de 100 partidos en Primera División, más de 150 en el fútbol profesional… Como narrador me siento colmado, porque no todo el mundo ha llegado.

    Lo que a la gente le aconsejo es que se haga su camino, su espacio… Sé tú, no intentes copiar a nadie, márcate tu propia línea y pelea mucho, porque somos muchos. Al final es un filtro grande, como con los entrenadores. Hay 20 equipos en Primera División y mil titulados. No hay banquillo para todo el mundo, y no hay micro para todo el mundo.

    Hoy estás y mañana no estás, porque aprieta mucha gente. Cuando yo empezaba, solo competías con periodistas. Ahora, además, compites con narradores de internet, con “streamers”… Somos muchos. Y tú hoy estás y si mañana no lo haces bien, te quitan y ponen a otro. Entonces te obliga a estar bien y, sobre todo, a nunca bajar el nivel, porque los de atrás, los jóvenes, ya apretáis.

    P: ¿Qué dirías que no puede ofrecer los formatos más modernos que sí que conserva la narración más tradicional?

    R: Nada. Los formatos modernos tienen todo lo de los antiguos. No hay nada que daban los antiguos que no puedan dar los nuevos. Nada, al revés. Lo nuevo ha sido una evolución para el sector.

    P: Y, entonces, ¿cómo ves la narración de aquí a diez años?

    R: El formato, de momento, es el mismo. Es decir, en la radio, por ejemplo, están los típicos programas de “Carrusel”, y en la televisión, cada vez hay más canales y más narradores. La narración como tal no va a cambiar. Tendrá la evolución que pueda tener el léxico, por ejemplo. Hay palabras que hoy existen que hace 25 años no existían. Hace 25 años no sabíamos qué era un “streaming”, por ejemplo. Sí que es verdad que la jerga y el argot de la gente joven no es el mismo que el de la gente más mayor.

    Pero lo sustancial es parecido. Cualquier evolución que haya no va a ser de un día para otro. No me atrevería a decir cómo va a ser la retransmisión.

    Va a ser muy parecida, pero con muchos más medios: con otros formatos que salgan, aparte de los “streamings”.