Author: Enrique Calvo
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Entrevista a Pedro de la Rosa, expiloto de F1
“Es bonito saber que te juegas la vida, porque respetas a los rivales”

Pedro Martínez de la Rosa (Barcelona, España, 1971) es alguien que necesita poca introducción. Es uno de los cuatro pilotos españoles que han conseguido un podio en la Fórmula 1 y el piloto catalán más exitoso de la historia de este magnífico deporte. 107 Grandes Premios entre Arrows, Jaguar, McLaren, BMW Sauber y HRT entre 1999 y 2012 le avalan como un deportista de increíble éxito.
Pero todo esto es lo deportivo. Lo técnico o numérico, incluso. En lo personal, Pedro Martínez de la Rosa es uno de mis grandes referentes periodísticos. Porque sí, puede haber deportistas que rindan bien en lo periodístico. Además, en lo sentimental, yo también he sido y siempre seré un gran admirador de este deporte. Y, por detrás de mi adorado Fernando Alonso, siempre estaba Pedro de la Rosa como mi gran ídolo automovilístico desde la infancia. Actualmente también está ligado a ese gran sentimiento que es el alonsismo al ser embajador del equipo Aston Martin F1.
Esta entrevista no solamente me hace ilusión en lo profesional, al ser mi primera entrevista a un piloto de Fórmula 1, sino también en lo personal. Es difícil imaginarme una pieza de la que esté más orgulloso que mi entrevista a Pedro Martínez de la Rosa, ahora y en el futuro. Espero que la disfruten.
Enrique Calvo: Hola, buenas tardes.
Pedro de la Rosa: Muy buenas, Enrique.
E: ¿Cómo estás, Pedro?
P: Muy bien y contento de estar aquí contigo.
E: Fuiste piloto y ahora eres embajador de Aston Martin F1. Llevas muchos años ligado al motor.
P: La verdad es que sí. Tengo 55 años y desde que era un niño he estado en el mundo del motor de alguna manera. Coches de radiocontrol, karting, circuitos… Ha sido mi vida.
E: ¿Cómo describirías lo que te apasiona, a día de hoy, en dicho mundo?
P: Realmente soy un afortunado, porque yo jamás pensé, cuando era un niño, que podría llegar a la Fórmula 1. Mi sueño siempre fue ser piloto de karting, porque en mi casa mi padre no quería que yo me dedicase al mundo del motor. Aquello comportaba unos riesgos y no querían que yo los pasase. Entonces mi padre me dijo: “oye mira, karting no, pero coches de radiocontrol sí”.
Yo comencé en el mundo del radiocontrol en el campeonato de Cataluña. Gané también el de España, el Europeo… Lo gané todo menos el Mundial, donde quedé subcampeón. Llegó un momento en el que dije a mi padre: “quiero ir al karting ahora”.
Me inicié en el karting y fui, poco a poco, hacia la Fórmula 1. Pero yo lo único que quería era ser piloto de karts. ¡Todo lo demás era para los marcianos! He sido un afortunado al poder llegar a cumplir un sueño que realmente no era un sueño, porque era algo inalcanzable para mí cuando era un niño.
E: Durante tu carrera de Fórmula 1, ¿cuál dirías que ha sido el momento que recuerdas con más cariño?
P: Hay muchísimos momentos preciosos. La gente, obviamente, se queda con el podio del 2006. Probablemente sí que sea uno de los más bonitos, porque cuando estás en el podio, miras abajo y ves a tu mujer que tanto te ha apoyado, ves a tu equipo, ves a la gente que ha confiado en ti… Les debes todo.
Aunque sí que es verdad que hay muchísimas carreras anónimas, carreras de Fórmula Fiat, Ford, Renault, Fórmula 3, Fórmula 3000… Ahí yo era un don nadie y esas me permitieron seguir para adelante y seguir compitiendo.
Yo guardo con muchísimo cariño mi primera carrera y victoria en la Fórmula 3 Japonesa (actual Super Fórmula Lights). Fue una decisión muy arriesgada, la de irme a Japón: me iba a algo que no sabía que era.
Empezaba a competir en un campeonato que desconocía, en el Circuito de Suzuka, uno que solo había visto por la tele. Me imponía mucho vivir en Japón. En ese momento, cuando crucé la línea de meta, se me caían las lágrimas, porque cuanto más sufres en la vida, más valoras lo que consigues. Hubo un sacrificio máximo a nivel personal y familiar por estar ahí.
E: Siempre hablas maravillas de Suzuka. ¿Es tu circuito favorito?
P: Sin duda. Yo sé que no soy objetivo, porque probablemente la razón sea porque lo tenía idealizado de pequeñito. Veía carreras de Ayrton Senna y de Alain Prost en el 1989 y en 1990. Eran las 4 o las 5 de la mañana y, ahí estaba, con mis hermanos, viendo la carrera. Luego llegas a estar ahí [en el propio circuito].
Además yo también había visto muchas carreras de motos disputadas en Suzuka, ya que a mí también me encantan las motos. Venimos de una familia muy motera. Alberto Puig, que es mi primo, corrió en 500cc [en el Mundial de Motociclismo] y ganó el Gran Premio en Jerez en el año 1995.
Entonces, quieras o no, lo llevamos en la sangre. Cuando llegas a Suzuka, dices: “¡es el de la tele y estoy yo aquí! Eso es muy bonito, la verdad. Además, el circuito en sí es espectacular. Otra cosa es que lo tengas idealizado, pero es que una vez das un par de vueltas, piensas: “guau, hay que ir muy rápido aquí”.
E: Las carreras que más has disfrutado han sido en Suzuka, ¿pero las que más te han costado?
P: Todas siempre cuestan. Como decía Johan Cruyff: “no hay partido fácil”. En el mundo del motor, no hay carrera fácil. Aunque vayas liderando, siempre puede pasar algo. Yo recuerdo una carrera de Fórmula 3000 en el circuito de Mine (Nishinihon). Está eso perdido en la montaña, en Japón, y era mi primera temporada de Fórmula 3000.
Necesitaba obtener algún resultado, porque el equipo había confiado en mí. Yo era muy joven e inexperto, y recuerdo que iba segundo. Hubiese sido mi primer podio en la Fórmula 3000, pero a 350 metros de la línea de meta me quedé sin gasolina… Como hacía subida no pude hacer la bajada para llegar a la meta, y me quedé ahí tirado.
Luego, conforme te pasan estas cosas, valoras que hasta la línea de meta todo puede ocurrir, y entonces valoras cada resultado mucho más. El mundo del motor es un trabajo y un deporte de equipo. Tú llevas un coche, eres el delantero centro del equipo… Todo el mundo te ve, y parece que cuando ganas o pierdes, la gente te señala con el dedo. Pero tú representas a todo el equipo, todas las familias que depositan su trabajo y su dedicación a tu coche.
En la Fórmula 1 la presión que uno siente viene más de las mil familias que están detrás, de las personas que están diseñando, produciendo y poniendo tu coche a punto, más que de tu gloria personal. Es decir, si lo hago bien esta gente va a tener trabajo, pero si tengo malos fines de semana y no estoy centrado, esta gente puede perder su trabajo y con ello sus familias. La responsabilidad siempre es alta porque en este deporte tú tienes que tener muy claro que te debes a tu equipo y que tu equipo son muchas personas.
E: ¿Qué diferencias hay entre pilotar en pruebas y pilotar en un Gran Premio?
P: Es muy diferente, en el sentido de que en los test hay esa relajación. Al salir a pista, si cometes un error, no es el fin del mundo. Cuando estás en un fin de semana de carreras cada vuelta cuenta. No puedes hacer vueltas lentas.
Notas la presión. Sobre todo, en clasificación. Para mí, el momento de presión máxima en la Fórmula 1 y en otras categorías siempre ha sido ese. Si clasificas bien, luego la carrera es muy fácil. Pero si tienes un mal sábado, una mala vuelta, luego tienes que remontar y en este deporte es muy difícil.
Entonces, ese momento en el que llevas neumáticos nuevos, cruzas la línea de meta y empieza la vuelta y el crono… Ves tu delta time en el volante y ese momento es de adrenalina pura. Pero también es el más bonito. Para mí, la clasificación, la velocidad pura a una vuelta, es lo que diferencia más a los pilotos.
E: Quien hizo pruebas en 2002 fue Fernando Alonso, con el Jaguar. Tú estabas también en el equipo. ¿Qué pensaste de aquello?
P: ¡Guau! Ese fue un día raro… Eddie Irvine y yo éramos pilotos de Jaguar, y de repente Niki nos dice que Fernando Alonso iba a pilotar el coche también. No lo entendíamos mucho. Teníamos ya a un piloto de pruebas, pero ahora viene Alonso a pilotar el coche.
Era una situación un poco rara y un poco tensa. Pero Alonso era ya, en esa época, un piloto supervalorado en la Fórmula 1. Querían ver de que era capaz. Era considerado, probablemente, uno de los mejores pilotos. ¡Y aún no había ganado ningún Gran Premio!
Flavio Briatore le dejó a Fernando pilotar para Jaguar porque Lauda se lo pidió. Entonces, ya de entrada, ves que Alonso es buenísimo. Es una bestia. Lo que pasa que en ese momento tú luchas por tu asiento. En este deporte no puedes tener un mal día. Si viene Fernando Alonso y se sube en el coche, siendo una persona que no conoce ni el equipo ni el monoplaza, y te gana fácil… La gente se cuestiona si realmente lo estás haciendo suficientemente bien. Entonces, hay que siempre apretar y hacerlo lo mejor posible en entrenamientos libres y también, obviamente, durante un fin de semana de Gran Premio.
E: ¿Hubo alguna posibilidad de que Alonso se quedase?
P: Lauda siempre nos dijo: “tranquilos, viene a probar el coche y a ayudarnos. A ver qué opina él”. Alonso ya era piloto de pruebas de un Renault muy bueno. Él era un buen punto de referencia para decir: “oye, a ver, ¿cómo va nuestro Jaguar?”
Nosotros, tanto Irvine como yo, nos quejábamos de que el coche era inconducible. El Jaguar era realmente malo. Entonces, vino Fernando, probó el coche y efectivamente dijo: “es inconducible en muchos aspectos”. Nos ayudó en ese sentido.
Pero Niki siempre nos dijo: “tranquilos, Eddie y tú sois mis pilotos”. De hecho, continuamos, ya que el año siguiente lo hicimos juntos. No había un proyecto para que Fernando viniese a Jaguar. Además, yo creo que lo que él quería hacer era pilotar para Renault, porque era un equipo más competitivo en esa época.
E: Tú estuviste muchísimos años siendo probador de McLaren. Me imagino que también tenías ofertas de equipos de media tabla para pilotar como titular. ¿Por qué elegiste tomar ese camino?
P: Yo paso dos años muy complicados [como piloto titular] en Jaguar. El coche era precioso, era verde, éramos equipo oficial, a priori teníamos bastante presupuesto… Pero no teníamos estructura, tampoco teníamos túnel de viento ni teníamos simulador. Realmente, había una fábrica en estado de creación.
Fueron dos años muy duros en los que se nos juzgaba como equipo oficial. Pero yo decía: “¡si es que Minardi tiene túnel de viento y nosotros no! ¡Tenemos menos herramientas que el peor!”
Estábamos construyendo la casa por el tejado. El coche no debería haberse pintado nunca de verde. Debería haber sido un coche cliente, tal como hizo en su día BMW con Williams, hasta que el motor o el equipo funciona. Si hubiera un túnel de viento y unas infraestructuras, ahí sí que seríamos un equipo oficial. Creo que todo el proyecto corrió demasiado.
Al final dije: “sin un equipo bueno no voy a hacer nada”. Pero todos los equipos punteros estaban llenos y no quería “arrastrarme” más. Tras dos años con Arrows y otros dos con Jaguar, me dije a mí mismo: “¿Por qué no somos piloto de pruebas de un buen equipo? Le damos un poco de tiempo y yo aprendo qué necesita un equipo competitivo de Fórmula 1 para ganar carreras”. Así yo también me formo más y, si tengo la suerte, a lo mejor incluso me subo en a coche bueno. Ese fue mi razonamiento.
¿Qué equipos buenos había? En esa época, eran dos: o McLaren o Ferrari. Los equipos que realmente dominaban eran esos. Entonces hice dos llamadas. Llamé a Ferrari, a Jean Todt, y le dije “soy Pedro de la Rosa y me gustaría ser piloto de pruebas para tu escudería”. Me respondió: “gracias por la llamada, pero ya tenemos a dos pilotos: a Luca Badoer y a Felipe Massa”. Como pilotos titulares estaban Rubens Barrichello y Michael Schumacher.
Entonces llamé a Martin Whitmarsh de McLaren. Yo no le conocía, así que le dije: “mira, soy Pedro de la Rosa, no tengo asiento para conducir, pero me gustaría ser piloto de pruebas para tu escudería”. Me dijo: “muchas gracias por la llamada, pero ya tenemos a Alex Wurz como piloto de test”.
Ahí yo tuve una muy buena respuesta de la que todavía me acuerdo. “Muchas gracias, lo entiendo, pero es curioso porque Ferrari tiene dos pilotos de pruebas (Badoer y Massa), pero vosotros solo tenéis a uno. Whitmarsh se quedó pensando y me dijo: “si te necesitamos, ya te llamaremos”.
Al cabo de unos días me llamaron y me dijeron que me querían probar. Me enviaron a Jerez cuatro días de test con McLaren para ver qué tal. Evaluaron si yo reunía las condiciones para ser piloto de pruebas de McLaren. Velocidad, feedback, etc… Y así conseguí el asiento. Se me encendió la lucecita de que, en Ferrari, ya tenían dos pilotos de pruebas.
En esa época, dos días a la semana, los equipos tenían pruebas en diferentes circuitos de Europa. Eso era la gran diferencia de la Fórmula 1 de entonces. Era la cantidad de días de test. Y no con un coche, sino con dos coches por equipo.
Entonces yo me pasaba dos o tres días a la semana entrenando con McLaren. Eso me curtió mucho como piloto. Aprendí con el simulador, que en esos momentos estaban ya naciendo. Pasé de ser un pipiolo como un piloto de Fórmula 1, al estar en equipos poco competitivos, a estar en el mejor o uno de los mejores. Eso a mí me enseñó mucho y me hizo ser un poco más valorado en el mundo de la Fórmula 1. El trabajo gracias a McLaren.
E: ¿Tuvisteis mejor coche que Renault en 2005?
P: En 2005 fue mucho mejor. Lo que pasa es que también era menos fiable.
E: ¿Pero en su conjunto?
P: Sí, sin duda. Con orgullo o sin él porque perdimos el Mundial, pero en el 2005 el coche más rápido del Mundial era el McLaren MP4-20. Sin ninguna duda. Lo que pasa es que también es verdad que no era tan fiable como el Renault. Otro inconveniente que teníamos era que Fernando estaba pilotando y era un rival durísimo.
E: Tu último año como piloto titular fue en Hispania Racing Team, en 2012.
P: HRT era un proyecto muy bonito. Fue un fracaso según mucha gente. El equipo español no salió a flote. Morimos en el intento, es verdad, pero morimos con las botas puestas. Yo dejé McLaren para irme a Hispania. Nadie en su sano juicio lo entendía. El primero fue Ron Dennis…
E: ¿Se pensaba que te ibas a HRC?
P: Sí, me dice: “¿para qué te vas a HRC?” Yo le respondí que me iba a HRT, pero él no sabía ni cómo se llamaba el equipo. Sí que sabía que era el último equipo y me dijo algo de lo que me acordaré siempre: “You must be fucking mad!”. O sea, “¡estás jodidamente loco!” Y sí, lo estaba.
Pero era un proyecto nacional. Creía en él y en la gente que había detrás. Estaba Luis Pérez-Sala y era el momento de intentar lo más difícil todavía: tener un equipo español. Pero no por los pilotos españoles, sino porque era un equipo con mecánicos e ingenieros españoles. Digamos que era una posibilidad de que un equipo le diera oportunidades de trabajo a gente española en la Fórmula 1 y en el motorsport. Eso a mí me atraía mucho.
Yo estaba al final de mi carrera deportiva y firmé un contrato a dos años. Al tercer año era muy probable el hecho de que yo fuera el team principal, lo cual también me motivaba mucho. De hecho, Pérez-Sala me decía: “a ver cuando te retiras porque yo quiero dejar ya esto”. El mensaje era: “ven, que te necesitamos”. Estaba en ese impasse que al final no salió bien, pero se intentó. Si me preguntaran “¿lo volverías a intentar?”, respondería que sí.
E: ¿Esos eran tus planes para 2014?
P: La idea era ser piloto en 2012 y 2013, y que en 2014 me convirtiese en el team principal. El equipo estaba basado en Madrid y teníamos una nueva sede. Estábamos empezando a crear algo.
Los coches antes se fabricaban en Alemania, así que estaban desperdigados por Europa. Lo que hizo muy bien Pérez-Sala con Thesan Capital (los gestores del proyecto), era buscar una sede en Madrid. Estábamos en [el edificio multiusos] Caja Mágica, y ahí centralizaron todo el proyecto.
Empezamos a crecer con todo el mundo trabajando en Madrid. Eso era muy importante, porque por primera vez teníamos una base. Podíamos vernos las caras. Pero éramos 85 personas en todo el equipo. Como punto de referencia, Ferrari o McLaren son unas 1.000-1.200 personas…
Éramos David y estábamos luchando contra Goliat. Pero aun así nos clasificábamos y teníamos un equipito pequeño pero muy ágil. La gente me pregunta: “¿qué diferencia había entre HRT y McLaren?”, al venir yo en ese momento desde Woking. Yo siempre he dicho lo mismo: la diferencia principal es el número de personas.
La gente me mira y dice “¿qué estás diciendo? ¿solo el número de la gente?” Y digo: “sí”. La calidad de la gente no es diferente. La calidad del equipo de HRT era excepcional. Había ingenieros y mecánicos con un talento bestial. De hecho, cuando el equipo acaba y se disuelve, muchos de ellos se fueron a otros equipos de Fórmula 1, como a Red Bull. Muchos de ellos han sido campeones del mundo.
Otros se han ido al DTM y han sido ingenieros en otras categorías, pero han sido exitosos. Eso es algo de lo que estoy eternamente orgulloso, al margen de que yo, luego, me tuviera que buscar la vida como pudiera. Yo tenía claro que en McLaren no me iban a abrir los brazos de nuevo. Una vez abandonas Woking… Ya era el segundo año que lo hacía y me dijeron: “ya, suficiente”.
E: ¿Hubo alguna posibilidad de ser piloto titular en algún otro equipo?
P: Cuando acaba mi periplo en HRT, no hay ninguna posibilidad de entrar en un equipo de Fórmula 1. Entonces, en diciembre de 2012, recuerdo recibir una llamada de Stefano Domenicali, diciéndome que si quería venir a Maranello a verlos. Fui y estaban interesados en mi rol de piloto de pruebas. Obviamente, ni me lo planteé. Era una segunda o tercera oportunidad en mi vida de estar en los dos mejores equipos que había en la época, que eran McLaren y Ferrari.
En Woking ya había completado una etapa, pasé más de 8 o 9 años muy felices y ahora se me abría otra puerta. Fue una etapa más pequeñita pero interesante en un equipo como Ferrari. Yo siempre digo que es como jugar en el Real Madrid. Yo he jugado en el Barça muchos años (con el equipo McLaren), pero tuve la oportunidad de jugar en el equipo rival y no dudé. Me apetecía como experiencia de vida.
E: Estuviste en McLaren en 2007. ¿Hubo alguna posibilidad real de ser piloto titular?
P: El 2007 fue un momento muy duro de mi carrera deportiva. Venía de la temporada 2006, y me habían necesitado in extremis cuando Juan Pablo Montoya se fue a la NASCAR. Hice un buen trabajo. Conseguimos un podio y estuvimos cogiendo puntos para el equipo, siempre muy cerca de Kimi Raikkonen.
Trabajábamos muy bien juntos, pero entonces llega 2007. Yo ya sabía que habían fichado a Fernando y que venía Lewis Hamilton. Yo no tenía, en ese momento, ningún problema. Aunque venía del 2006, yo sabía que eran dos pilotos muy buenos. No solo que Fernando era muy bueno, sino que sabía que Hamilton también lo era. Ya había entrenado con Lewis y yo sabía que era alguien muy especial. Entonces, pensé: “si fuese el director de McLaren, ¿qué haría?” Yo haría lo mismo, escogería a Fernando, sin ninguna duda, y a Hamilton. Entonces, viví con ello.
“Oye, no me han escogido a mí, pero lo acepto, más que lo entiendo”. Pero mis problemas vinieron en el 2007, a finales de año, cuando Fernando dice que se va. Porque entonces, en ese momento, queda un asiento libre. Yo estoy en una gran forma. Es el momento.
Yo miro y digo: “¡es que no hay ningún otro piloto en el mercado mejor que yo!”. Entonces, Ron Dennis me llama y me dice: “oye, ponte en forma. Es muy probable que seas tú [el titular]”. Entonces, claro, yo en ese momento digo: “joder, es que lo tengo”.
Pero en el último momento, cuando yo ya me veía siendo compañero de Hamilton, me llama Martin Whitmarsh un día y me dice: “vamos a fichar a Heikki Kovalainen”. Cosas de la vida. Para mí fue un palo muy grande, porque mi primera reacción es pensar: “no es mejor que yo”. Y la respuesta del equipo siempre fue: “quizás no es mejor que tú, pero consideramos que es igual que tú, pero con diez años menos”.
Eso fue difícil de digerir. Él tenía diez años menos, sí, y aquello es incuestionable: es un tema de DNI. Pero yo seguía pensando que no era mejor o igual que yo. Entonces, para una persona que ha estado ahí ocho o nueve años en la casa, creía que era mi turno. Pero eso es historia. Al final, escogieron a Hamilton, que ya estaba, y a Kovalainen. Lewis fue campeón del mundo ese año. Y ya está. Al final, el equipo me podría haber dado la oportunidad o no, es algo que dejo para que ellos lo valoren.
E: Antes hablabas de la salida de Alonso a finales de 2007. Existe esta percepción de que hubo una especie de guerra civil ese año en McLaren. ¿Crees que hubo un favoritismo hacia Hamilton por parte de Ron Dennis?
P: Sí que hubo muchísima tensión en el equipo. En cuanto al favoritismo, hubo uno sentimental, sí, porque todos tenemos un corazón. Hamilton era el piloto en el que McLaren estaba invirtiendo para hacerlo crecer, y a ver si algún día podía llegar. Yo, a Lewis, lo había visto en la fábrica desde pequeñito, subiéndose en el simulador, cuando él era piloto de la Fórmula Renault y cuando era un chavalín de karting… Él era buenísimo y al final llegó.
Ron Dennis, y más gente, ha estado invirtiendo en este chico y lo han visto crecer. Le han visto ganar campeonatos y han estado detrás de él, viendo carrera tras carrera… Emocionalmente están condicionados, aunque digan que no. Todos tenemos ese componente emocional. Sí, hubo una parte emocional del equipo, sobre todo de Ron Dennis, que estaba más con Lewis Hamilton.
Lo que pasa es que, al final, lo que quería el equipo era ganar. Teníamos que ganar el Mundial. Teníamos un cochazo, un equipazo, y encima habíamos fichado al bicampeón del mundo Fernando Alonso, y a Hamilton, que era muy bueno también. El favoritismo emocional no significa que le dieran mejor trato técnico a Hamilton. Había una igualdad brutal en el equipo.
E: McLaren tenía que ganar… ¿Sea con Alonso o con Hamilton?
P: Sí, sí. Teníamos un gran equipo y no había excusa. Mercedes había encontrado muchísima potencia durante el invierno. Teníamos un V8 en el 2006 con bastantes problemas. En el 2007 nos trajeron un V8 que era la misma base, pero le habían extraído 20 caballos más en toda la curva de potencia. No arriba, ¡en toda! Tenía muchísimos más bajos. Ya solo eso era un salto cualitativo bestial.
Pero, luego, a nivel de chasis, el coche iba muy bien: era fantástico. Adrian Newey ya no estaba en el equipo, pero la base que había sí que era suya. Teníamos un gran coche y motor. Teníamos, además, a los Michelin… Era una temporada que pintaba bien para nosotros.
E: Hablas de Newey. Creo que la siguiente pregunta es obvia… ¿Qué falla en Aston Martin?
P: Lo principal es que hemos empezado tarde en el proyecto. Tanto Honda como nosotros. Estamos recuperando el tiempo. Adrian Newey llegó el 2 de marzo [de 2025] al equipo, y eso son ya casi tres meses que pierdes. En Honda, se sufrió el momento en el que comunican que se van de la Fórmula 1. Luego deciden volver año y medio o dos más tarde.
Todo eso hace que, a nivel de estructura, empieces un proyecto más tarde. Los demás han estado trabajando desde 2021. Ahí tienes un “gap” de casi dos años y eso es lo que nos ha pasado. Estamos recuperando el tiempo perdido. No hay mucho más que decir. Confío en que llegaremos y en que el equipo tiene todos los mimbres.
E: ¿Llegareis antes de que Alonso se retire?
P: No lo sé. La respuesta honesta es que lo intentaremos. El equipo está trabajando día y noche, Honda está trabajando día y noche… Además, adicionalmente, hemos tenido algunos problemas de fiabilidad que no nos han venido nada bien, como el tema de las vibraciones.
El objetivo es darle a Lance [Stroll] y a Fernando el mejor coche posible, lo más rápidamente posible. Yo siempre digo que en el mundo del deporte se acaba haciendo justicia, siempre. Entonces, la única manera de hacer justicia es que Fernando acabe ganando carreras y otro campeonato antes de irse de la Fórmula 1. Eso sería un sueño y creo que se haría justicia.
E: ¿A qué pilotos de karts ves como potenciales talentos de cara al futuro?
P: Buena pregunta. Sinceramente, no sigo el Mundial o los campeonatos nacionales de karting lo suficiente para decir algo. Pero tenemos a buenos pilotos en España. Conozco a Bosco Arias.
E: ¡Ojo! ¡Le hemos tenido aquí en Open Sector!
P: ¿Sí? Su padre, Iván Arias, era rival y amigo mío en la Racing for Spain.
No sigo el karting lo suficiente como para decantarme por uno o por otro, pero siempre digo que es un milagro lo que tenemos en España. Con la poca ayuda que tienen estos chicos en categorías inferiores hasta llegar a la Fórmula 3, y ya no te digo después… Es un milagro que vayan saliendo pilotos tan buenos en España.
Tenemos a dos pilotos en Fórmula 1, pero luego tenemos a Álex Palou, que es un pedazo de crack. Si yo fuese jefe de una escudería, me plantearía traerle a la Fórmula 1. Es un talento bestial e innato. Otra cosa es que quiera venir, porque si estás ganando en la IndyCar también te lo tienes que plantear. Si viene un equipo mediocre de Fórmula 1, a lo mejor no le interesa.
Palou es un talentazo y está ahí. También ha sido otro milagro a través de Japón, a través de hacer las mil y una con su padre, corriendo con carreras con neumáticos de karts que otros desechaban, etc… Son historias muy bonitas de supervivencia y de fortaleza.
En Gran Turismos también tenemos a Dani Juncadella, por ejemplo, que es otro pedazo de piloto top mundial de GTs. Tenemos a gente muy buena. La pregunta es: ¿y cómo lo hemos hecho? Porque realmente, yo creo que las empresas españolas han ayudado o muy poco o nada.
Yo he tenido la gran suerte de que a mí me ayudó Repsol. Después de ganar en Japón, Repsol apostó por la Fórmula 1 y me llevó allí. Yo estoy eternamente agradecido a ellos, pero ¿dónde están los Repsols de turno de ahora? Es que no hay. Esto me preocupa mucho.
Luego tenemos, por ejemplo, a mi sobrino [Bruno del Pino]. Está corriendo la [FIA] Fórmula 3. Tenemos a Mari Boya, tenemos a Pepe Martí… No me quiero olvidar de nadie, porque luego me dicen: “tío, te has olvidado de mí”. En el caso de Bruno, la FIA F3 es un calvario a nivel económico. Las familias, pobrecillas, lo están invirtiendo todo en sus hijos.
Es muy duro, porque, realmente, vas a ver patrocinadores en España y te dicen que, cuando llegues a la Fórmula 1, ya les llames. Pero claro, para llegar a la F1 necesitas apoyar a la base. Ese es el tema. En este momento estoy preocupado por el relevo de Carlos Sainz y de Fernando Alonso en el futuro, porque tenemos mucho talento, pero muy pocas oportunidades.
E: Dices que sigues poco en el Mundial de Karting, pero es un puntazo mencionar a Bosco Arias. Es muy bueno y, además, muy simpático, igual que tú.
También te querría preguntar por la evolución de los coches desde el 1999. Tú has probado todo tipo de coches de Fórmula 1 y, estéticamente, hay una diferencia enorme.
P: Sí, estéticamente y a nivel de conducción. Yo, por ejemplo, he tenido la inmensa suerte de que he pilotado los coches de Fórmula 1 de 2005. No puedo decir que son los mejores coches de la historia, porque habrá quien te hablará de alguno de Senna. Pero he pilotado F1s desde el año 1998 hasta el 2023, y, sin duda, el mejor de todos es el McLaren MP4-20 de 2005.
Yo piloté por primera vez un Fórmula 1 en 1998 y he llegado a probar los Aston Martin de 2022 y de 2023, pero el MP4-20 es el coche más impresionante. Es el que más te exige como piloto, el que tiene más sensación de velocidad, el más rápido y el más duro físicamente. Fue el último V10, el último motor de 930 caballos.
Los coches pesaban 605 kilos. Ahora estamos en 770, pero es que hasta hace nada eran 800. Entonces, la relación peso-potencia era brutal y no había electrificación de ningún tipo. Es decir, tenías 930 caballos todas las vueltas. No había DRS. Tenías que ir a tope al no tener gestión de gomas.
Los neumáticos Michelin de esa época eran súper resistentes y estables, por lo tanto, el piloto tenía que conducir y darlo todo cada vuelta. Yo ahora les digo a los pilotos: “¡Lo tenéis muy fácil! Vosotros salís a pista, cargáis batería, dais una vuelta fuerte, vais muy rápido y acabáis. Después cargáis batería la siguiente vuelta y físicamente os recuperáis”. Eso es muy fácil.
En mi época, te decían: “Pedro, danos cinco vueltas cronometradas”. Salías y a la tercera ya estabas algo cansado. A la cuarta y a la quinta… Luego, me dicen: “ahora vamos a hacer 10 cronometradas seguidas”. No había carga de batería y el ritmo era muy bestia porque los neumáticos eran muy estables. Los coches eran casi 200 kilos más ligeros. El peso es el motivo por el que yo todavía tengo el récord de Bahréin. No hay ningún secreto más que ese.
Luego, a nivel de conducción, los coches que impresionan mucho son los del efecto suelo (2022-25). Es una etapa muy bonita porque los coches en curva rápida van muy rápido. Había ciertas curvas en Silverstone donde, en 2005, yo bajaba una marcha y en 2022 se hacían a fondo. Las Gs en curva rápida son bestiales. Pero luego llega una curva lenta y frenas antes. En curva lenta, el coche es muy largo y pesado. Ahí es donde los coches del pasado, del 2005, eran mucho más ágiles y rápidos.
Si me tengo que quedar con un año, es el 2005. Esto lo he hablado con Fernando más de una vez y él también me dice que son los mejores coches de la historia. Él me dijo el otro día: “tienes razón, hemos tenido la suerte de pilotar los mejores coches de Fórmula 1 de la historia”. Y yo le pregunté: “¿cuáles son para ti?” Me respondió “2005” y yo le dije: “¡choca esos cinco!”
E: Nunca mejor dicho. ¿Y el coche con el que menos hayas disfrutado?
P: Muchos. Con todo lo que quiero al proyecto de Hispania Racing Team, el coche más difícil fue [el HRT F112]. Hacíamos la broma de que era un skateboard con 700 caballos. Era un coche que no tenía carga aerodinámica. Básicamente, era un peligro. Sobre todo, en mojado. Yo miraba al cielo y pensaba “¡por favor, que no llueva!” Era un coche difícil en seco, pero en mojado era una cabra loca.
Yo me acuerdo del jueves del Gran Premio de Mónaco [en 2012]. Me acuerdo de dar esas primeras vueltas en Libres 1 y de decir “¡ostras, es que no voy a fondo en ningún lado!” Hasta en la recta tenías que ir con cuidado. El coche iba botando, se te enroscaba. O sea, hasta que la pista no se limpió y hubo suficiente goma, tenías que ir dándole gas como podías. El coche botaba y, como no había carga aerodinámica, no se quedaba enganchado al asfalto.
Con ese coche, en Montecarlo, lo pasé muy mal. No obstante, también te digo: una de mis mejores clasificaciones en mi historia en la Fórmula 1 ha sido con el HRT en Mónaco 2012. Pero, hasta llegar ahí, suerte que no llovió.
E: Pero sí que llovió en Brasil 2012, tu último Gran Premio.
P: Yo creo que estábamos fuera de foco, porque estaban Fernando y Sebastian Vettel luchando por el Mundial.
E: Casi te chocas con Vettel. De hecho, la culpa del accidente, yo creo que es del propio Sebastian, y no de Bruno Senna.
P: Sinceramente, no he visto la repetición. O sea, no he visto las imágenes mías. Pero me acuerdo muy bien de cuando veo un Red Bull trompear delante mío. Y, en ese momento, yo no sabía si era Vettel o Mark Webber, porque pasó todo tan rápido…
Ves un accidente, un Red Bull… Para mí, en ese momento, pensé: “uno menos. O dos menos”. Pero para mí. Yo, en ese momento, no estaba pensando en Alonso, en el Mundial… Luego, claro, ves la carrera repetida y dices… Estuvo cerca para Fernando, pobre… Pero la vida es la vida.
Tú ves la competición, y Vettel ese día estaba predestinado a que el coche iba a acabar la carrera de alguna manera. Con el escape tocado, con medio coche… Me acuerdo de que cuando me adelantó, le vi una parte del coche tocado. Hoy en día, probablemente, ese coche no puede acabar la carrera, pero ese día estaba predestinado a hacerlo. Y ya está.
Hay mucha gente que me dice: “oye, que tuviste [el choque con Vettel] a huevo. Le pudiste echar una mano a Fernando”. Hay quien hace la broma y yo le digo “bromas, pocas”. Esto es la competición. Hay que ser limpio. No solo hay que parecer limpio, sino que hay que serlo en el mundo del motor y siempre respetar a los rivales.
Nunca en mi vida he hecho algo a propósito para sacar [a alguien de pista] o para chocar. Jamás. A veces he chocado, sí. A veces me he equivocado. Pero cuando cometo un error, muchas veces he intentado pedir disculpas.
Una cosa muy bonita del mundo del motor es que tú sabes que te estás jugando la vida, siempre, pero que tus compañeros también. Desde muy pequeñito, aprendes a sentir un respeto muy grande por tus compañeros y, sobre todo, a intentar siempre estar en el máximo de tus cualidades. Hay que dormir bien y estar en pleno control de ti mismo, ya no solo porque puedes tener un accidente muy grave, pero porque puedes poner a otros en peligro.
Esto es un tema muy importante. Muchos padres me preguntan por ello. Me comentan: “oye, es que esto es un deporte muy peligroso y no quiero que mi hijo se dedique a esto”. Yo siempre les digo una cosa. “¿Es peligroso? A ver… Claro que es más peligroso que estar [en una oficina] sentado, pero más peligrosa es la calle”.
Peor es que tu hijo esté en la calle y que no tenga una pasión, un deporte… Los peligros de la calle ya pueden ser de drogas, de amistades peligrosas, de coger una moto sin casco… Hay muchísimas cosas que tienen riesgo en la vida, pero lo que no es peligroso es tener una pasión por un deporte, porque eso te forma como persona y te enseña desde una temprana edad a respetar a los rivales y el riesgo.
Yo creo que eso es muy importante y que soy una persona muy responsable con la gente con la que compito. Yo soy un afortunado porque he tenido muchos accidentes. En la calle tienes uno y a lo mejor es el último. Pero en un circuito, sin coches en contradirección, con escapatorias, con un coche hecho para resistir un impacto, con circuitos súper seguros… Hoy en día es un deporte muy seguro.
E: Me alegra oír eso. ¿Quieres añadir algo más, para terminar?
P: Te aplaudo y te animo a que sigas en tu carrera de periodismo, porque realmente el deporte no es nada si no hay gente que lo cuenta. Entonces, te animo a luchar. No hay nada fácil, y a veces hay que tomar decisiones difíciles. Muchas veces hay que forzarse a salir de la zona de confort para conseguir grandes cosas. En toda vida de una persona siempre hay esos caminos que al final, con buena actitud, te llevan a Roma. Así que, lo vas a conseguir.
E: Muchísimas gracias, Pedro, por el tiempo y por la dedicación.
P: Muchas gracias a todos también, si habéis llegado hasta aquí.
E: Espero que sí y seguro que sí.
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“Lewis Hamilton” de Frank Worrall: cómo relatar a un campeón de manera fallida
Autor del artículo: Enrique Calvo Carmona

By Nick Webb from London, United Kingdom – Lewis Hamilton, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=17635474 El libro de Frank Worrall sobre Lewis Hamilton es un relato narrativamente interesante pero carente de verdad
En un evento de karting de 1995, un Lewis Hamilton de diez años y sus compañeros recibían a Ron Dennis, exitoso jefe de equipo de McLaren F1. Mientras los otros se quedaron paralizados y atónitos, Hamilton se acercó a Dennis para pedirle un autógrafo. Acto seguido, Lewis empezó a explicarle con toda clase de detalle cómo iba a transcurrir su carrera como piloto. Tras unos años, fichó por la Academia de McLaren. En 2008, llegó a ser campeón del mundo de Fórmula 1 con el equipo de Woking. Su jefe por aquel entonces era, precisamente, Ron Dennis.
Esa actitud y habilidad sobrenatural de tenerlo todo controlado caracteriza al piloto británico en “Lewis Hamilton”, el libro de Frank Worrall. Esta obra es una biografía homónima del piloto más laureado de la historia de la Fórmula 1, y está escrita por un periodista que ya ha relatado biografías de otros personajes deportivos y trabaja habitualmente para “The Sun”. Como es habitual entre los colaboradores de dicho medio sensacionalista, la objetividad destaca por su ausencia.
El libro comienza, lógicamente, relatando los inicios del ahora piloto de Ferrari en los coches de control remoto y en el karting. Pero, en el primer capítulo, comienzan de verdad los temas más interesantes para los aficionados con su temporada debut en la categoría reina.
La temporada 2007 fue uno de los años más apasionantes de la historia de la Fórmula 1. El entonces vigente bicampeón, Fernando Alonso, dejaba Renault para unirse a McLaren y reemplazar a Kimi Raikkonen, fichaje de lujo de Ferrari tras la primera retirada del siete veces campeón del mundo Michael Schumacher. En el otro asiento de la escudería de Woking, saltaba la sorpresa: habían apostado por el campeón de GP2, el novato Lewis Hamilton.
La reacción del público fue mixta: no era habitual para un equipo tan potente como McLaren dar un puesto como titular a un joven sin antes prestarlo a cualquier equipo de media o baja tabla. Muchos dudaban de esa decisión, sobre todo de cara al mundial de constructores. El primero que se incluye es el propio Worrall, disculpándose con Lewis antes de relatar (su versión de) la temporada 2007.
Alonso empezaba la temporada como favorito indiscutible. Sin embargo, poco tardaron tanto el público como Ron Dennis, director del equipo McLaren, en ver la rapidez con la que se había adaptado Hamilton a la Fórmula 1. Podio en la carrera debut en Australia, pole y victoria en Canadá… El británico había empezado a pelear de tú a tú con Alonso y Raikkonen. Desde entonces, estalla una guerra interna en McLaren que acabó con el español fuera del equipo y el finlandés campeón del mundo por única vez.
Aquella fue una guerra interna de la que se sabe muy poco verdaderamente. Lo único que de verdad se conoce es que Dennis, asociado a Hamilton desde la infancia, se peleó públicamente con Alonso y dejó que el británico no cumpliese con los turnos de vuelta rápida en la clasificación previamente establecidos.
De las acusaciones de sabotaje en el coche del “Nano” para convertir a su protegido en campeón del mundo, el autor se mofa, declarando incluso que “en un mundo ideal, Dennis escogería a un Alonso campeón y a un Hamilton subcampeón”. Una falta de seriedad a la verdad así no puede aparecer en una biografía respetable.
A pesar de ser 2007 un año en el que el británico no fue campeón, el libro le dedica nueve de sus 27 capítulos. Un tercio en total. Raikkonen fue vencedor aquel año, pero no fue la única batalla perdida de Hamilton. Sin embargo, de 2016, año donde el de Stevenage perdió el mundial ante su compañero de equipo Nico Rosberg, no hay ni una sola mención. Una omisión que dice mucho y que busca faltar, o al menos ocultar, a la verdad.
A su favor, hay que decir que es un libro que cumple narrativamente. Está “bien escrito”, por decirlo en términos simples. Al leerlo, existe la impresión de que a una persona a la que no le agrade especialmente la Fórmula 1 le podría resultar placentera su lectura.
Quizá el no ver las carreras ayude en su percepción, ya que Worrall comete muchos fallos, tanto interpretativos como objetivos. Es cierto que Hamilton, con un McLaren puntero, acabó por delante de Jenson Button, por entonces con un Honda de media tabla, en la clasificación del GP de Malasia de 2007. Pero vender esto como un éxito es faltar al sentido común. Sin embargo, afirmar que Sebastian Vettel se convirtió en tricampeón en el GP de India de 2012 cuando en realidad lo hizo en Brasil es ya un descuido muy grave. Estos dos errores no son anecdóticos, sino ejemplos de algo recurrente en Worrall.
No es por incurrir en tópicos, pero también se ha de destacar que, si eres un apasionado del deporte de motor, casi nunca te va a aburrir algo relacionado con ello. Durante la mayor parte del tiempo, el autor intenta hablar sobre Fórmula 1, sea sobre el propio Hamilton o dando un poco de contexto sobre el automovilismo inglés y la historia de la escudería McLaren. En ese sentido, este libro no provoca apatía.
A pesar de esto, quizá sea un poco cansino cuando se incurre en lo extradeportivo. Para un público amante de la F1, que Hamilton acuda a fiestas con raperos o que haya terminado una relación amorosa no es de especial interés. Otros aspectos fuera de la pista, pero relacionados con la competición, como sus más y sus menos con su mánager y padre Anthony, podrían ser explorados si se quiere dar un poco de contexto extradeportivo.
Este libro es atípico en el sentido de que, al tratar sobre un deportista en activo, se ha ido actualizando periódicamente, como si de un artículo en Internet se tratase. A pesar de que la primera publicación tiene como fecha 2007, la sexta edición (2022) cuenta la carrera de Hamilton hasta el final de la temporada 2021.
Desde el punto narrativo, que el epílogo sea el GP de Abu Dhabi de 2021 juega a favor del libro. En aquella carrera, la última de la temporada, Lewis Hamilton perdió su octavo título (el que le hubiera desempatado con Michael Schumacher como piloto con más mundiales de la historia), de manera sumamente injusta.
Un cambio de reglas espontáneo e ilegal, deportivamente hablando, hizo que Max Verstappen, en ventaja estratégica, pudiese acercarse a Hamilton en la relanzada tras el coche de seguridad. El neerlandés acabó adelantando al británico y fue campeón.
Durante todo el libro, el mensaje de Worrall es que Hamilton es un ser prácticamente invencible y de impecable ética, cuyas derrotas se deben únicamente a injusticias fuera de su control. El GP de Abu Dhabi de 2021 es una conclusión perfecta si seguimos esta narrativa. Sin embargo, para encajar con ella, tenemos que omitir que, por ejemplo, en ese mismo año, la temeridad al volante del entonces piloto de Mercedes (que, a la postre, celebró efusivamente haber ganado la carrera) causó que Verstappen acabase en el hospital con una conmoción cerebral y un dolor insoportable.
En el sentido puramente deportivo, que esta edición acabe en 2021 también es positivo para Worrall. Desde 2022 hasta ahora no ha vuelto a luchar por un título y solamente ha ganado dos carreras. Culpar al coche, como lo hace el autor con 2010 o 2012, quizá no sea la mejor opción, al haber sido derrotado contundentemente por sus compañeros de equipo George Russell (2022 y 2024) y Charles Leclerc (2025). No he leído la edición publicada en enero de 2026, pero quizá la mejor opción para el autor sería omitir el período 2022-25, al igual que hizo previamente con 2016.
“Lewis Hamilton” (el libro) es todo lo contrario a Lewis Hamilton (el piloto). A pesar de que este último goza de una reputación superior a sus méritos, sigue siendo uno de los mejores talentos del siglo XXI. Hamilton, el piloto, es un clásico en toda regla, si lo extrapolamos al ámbito literario. Sin embargo, la biografía escrita por Frank Worrall es un intento fallido y sesgado de contar su trayectoria. Si, en cambio, extrapoláramos este libro al ámbito deportivo, no hay duda de que “Lewis Hamilton” no sería ganador de ningún Gran Premio.
Ficha técnica
- Título: “Lewis Hamilton”
- Editorial: Bonnier Books (original), Planeta (traducción)
- Autor: Frank Worrall (original), Jorge García (traducción)
- Año de publicación: 2022
- Número de páginas: 371
- Edición: 6.ª (original), 1.ª (traducción)
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El motor de esta semana

Yu Chu Chin, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons El Gran Premio de Japón de Fórmula 1 está a punto de empezar en el Circuito de Suzuka. Los integrantes del Gran Circo van a correr en territorio nipón y el jueves tienen el día reservado para atender a los medios. Una jornada en la que no estará el español Fernando Alonso, piloto de Aston Martin, que se pierde dichos compromisos a la espera de que nazca su primer hijo.
Tampoco estará el #14 en la primera sesión del viernes de entrenamientos libres, al sustituirle el estadounidense Jak Crawford. Recordemos que la FIA obliga a cada equipo a darle dos sesiones de libres a un rookie en cada coche.
Dicha sesión comenzará a las 03:30 de la mañana, hora peninsular española. Tocará también madrugar para los libres 2, ese mismo día a las 7. El sábado tendremos la tercera y última sesión preparatoria también a las 03:30, mientras que el fuego real comenzará luego.
Ese mismo día a las 7 comienza la clasificación del Gran Premio que asentará el orden de salida de la carrera que empieza exactamente 24 horas después, cambio de hora mediante.
El británico George Russell llega como líder del mundial a pesar de la victoria de su compañero Kimi Antonelli en China. El italiano está a cuatro puntos en una general que domina el equipo Mercedes.
Pasando a las dos ruedas, también tenemos cita en MotoGP. Tras el fin de semana tumultuoso de Brasil, la máxima competición motociclística no deja el continente americano y pone rumbo a Austin, en Texas, para disputar el GP de los Estados Unidos.
Al Circuito de las Américas llega como líder Bezzecchi, que adelantó a Pedro Acosta en la general tras una victoria ante Jorge Martín en el pasado Gran Premio. Parece que estos tres son los grandes favoritos para llevarse el título de MotoGP en 2026, aunque el vigente campeón Marc Márquez ha demostrado que no dará su brazo a torcer. El nueve veces campeón del mundo ganó el sprint de Brasil a pesar de su lesión y de las complicaciones en el equipo Ducati.
Pasando a la parte (muy) baja de la tabla, parece que la alianza Maverick Viñales-Jorge Lorenzo no acaba de funcionar. El compañero de Acosta en KTM está 20º en la general sin conseguir sumar ningún punto. Asimismo, Jorge no viajó al GP de Brasil. “Radio Paddock” dice que la unión entre catalán y mallorquín a llegado a su fin tras solo dos rondas, aunque lo único seguro es que, de momento, el “método Chicho Lorenzo” no ha acabado de cuajar con “Top Gun”.
Acabemos con un poco de electricidad: el pasado domingo se disputó, tras el e-Prix de Madrid, la prueba de “rookies” del campeonato de Fórmula E. Entre dichos “novatos” estaban ex de Fórmula 1 como Daniil Kvyat, campeones de Fórmula 2 como Théo Pourchaire, o estrellas realmente emergentes como el joven y actual piloto de FIA F3, Freddie Slater. Este último declaró ayer, ante los micrófonos de la propia Fórmula E, que se sintió “muy bien” a bordo del Andretti.
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Entrevista a Pier Venturini, piloto del Europeo de Moto2: “Es un campeonato difícil con muchos pilotos fuertes”

Foto de: Pier Francesco Venturini Nacido en Roma el 3 de enero de 2009, Pier Francesco Venturini es una de las promesas del motociclismo italiano. Ingresó a la estructura de la entonces llamada FIM JuniorGP en 2023, cuando participó en segunda ronda valenciana en la European Talent Cup. Dos años después, realizó su primera temporada completa en la estructura.
En 2025, su único año en la categoría de Stock, consiguió una victoria en Magny-Cours y un tercer puesto en Barcelona-Catalunya. En la ronda francesa compartió podio con Iker García Abellà, que acabó conquistando el título en Valencia tras tres victorias y cuatro podios.
Actualmente, Venturini ha dado, junto al piloto español, el salto a la categoría de plata de la ahora renombrada FIM MotoJunior: el Europeo de Moto2. El italiano competirá con la moto #1 del AC Racing Team.
Antes del fin de semana del 20-22 marzo, donde compitió en la ronda de Jerez de la ESBK y quedó 2º en la segunda carrera, un servidor ha tenido la oportunidad de hablar con el joven piloto romano.

Foto de: Pier Francesco Venturini Enrique: ¿Qué tal? ¿Cómo ves la nueva temporada de Moto2 Europea?
Pier: La veo bien. Estamos entrenando mucho para tener buenos resultados este año. Además, competimos en el campeonato de España de Superstock 1000, así que también estamos trabajando en ello.
E: En la Moto2 Europea, ¿quién crees que puede ser el favorito a llevarse el título?
P: Este año hay muchos pilotos muy fuertes, como Xavi Zurutuza, Denis Foggia, o Unai Orradre. También está Milan Pawelec, que ganó este campeonato el año pasado y en 2026 sigue estando en Moto2 Europea.
E: ¿Cómo empezaste en este mundo?
P: Empecé con las motos con mi papá. Me puso encima de una minimoto a los seis años, pero lo dejé durante dos años, ya que a él no le gustaba mucho. Realmente empecé a los ocho con la Ohvale. Durante esos dos primeros años, con la Ohvale, gané dos títulos italianos. Después también participé en el CIV Junior, donde conseguí algún podio en mis tres “wild-cards”.
Después hice dos años de MiniGP, pero no fue muy bien. Los chicos eran todos pequeños y yo era muy alto, de estatura. Eso era un problema. También estuve haciendo alguna “wild-card” en la PreMoto3 del CIV. Ahí sí que se me dio bastante bien, porque llegué hasta el octavo puesto en mi primera carrera con una moto grande: la 250cc 4 tiempos. Estuve tres años en PreMoto3 y una temporada, 2024, en Moto3. En 2025 pasé a competir en la Stock 600.
E: ¿Tuviste algún piloto o ídolo que te inspirara a seguir este camino?
P: Tengo muchos pilotos favoritos, pero Marc Márquez es el más fuerte. Tiene ganas de todo.
E: ¿Cuál dirías que es la mejor carrera que has hecho hasta ahora?
P: Barcelona-Catalunya en 2025, con la Stock 600. Hice una buena carrera. Estuve liderando durante cinco vueltas con mi amigo Jacopo Cretaro en el segundo puesto. Le sacaba yo segundo y medio al tercero. Después hubo un problema con la goma delantera, ya que se rompió. Pero la carrera fue muy divertida y la terminé tercero.
E: ¿Cuál dirías que es tu punto fuerte como piloto?
P: Se me da mejor la carrera. La práctica y la “qualy” no tanto, pero en carrera me entran las ganas de hacerlo bien.
E: ¿Cuál es tu circuito favorito?
P: Por ahora no he corrido en muchos circuitos, pero me gustan bastantes. Destacaría a Aragón, Barcelona-Catalunya, Valencia… Casi todos me agradan, pero uno que no me gusta es Jerez.
E: ¿Por qué no?
P: En Jerez no voy fuerte. Es el trazado que más me cuesta, pero no sé por qué no me gusta. Como espectador, sí que es un circuito bueno, pero al pilotar me cuesta mucho ir fuerte.
E: Tu victoria el año pasado en Magny-Cours fue en lluvia. ¿Prefieres correr en agua o en seco?
P: Gané la carrera de Francia por suerte, porque no sabía si llegaba yo a terminar la carrera. A mí me gusta más correr en condiciones de seco. Cuando corres en agua, no sabes cuándo te vas a caer ni cuál es el límite.
Pero al hacer mucho flat track, tengo mucha confianza con la moto, y me gusta mucho. Además, mi primera práctica en Estoril fue en lluvia. El circuito estaba mojado. ¡Pero la moto no arrancaba! Yo seguía esperando hasta que llegó el jefe técnico y me dice “mira, tienes solo una vuelta, pero tienes posibilidades de clasificar entre los 14 primeros para ir directo a la Q2”.
Entonces salgo al circuito, hago una vuelta y me pongo primero. Y me pregunto a mí mismo, ¿por qué? Al finalizar la práctica hice o P2 o P3, no me acuerdo. Pero al principio sí que hice P1. No en la primera vuelta, porque la moto no arrancaba y yo tenía solamente una vuelta al faltar unos tres minutos hasta el final de la práctica. Llovió en Estoril, y al final, nada.
E: Este año das el salto a la Moto2 Europea. ¿Qué objetivos tienes?
P: No lo sé. El Europeo de Moto2 es un campeonato muy difícil y nunca he probado la Moto2. Tengo que practicar a pilotar con ello. Un top 10 en la general estaría bien. Pero si podemos tener mejores resultados, vamos a ir a por ello.
E: Si pudieras darte un consejo a ti mismo cuando empezabas en Minimotos, ¿cuál sería?
P: Estar tranquilo. Cuando eres pequeño, te sientes nervioso porque quieres tener éxito. Pero falta mucho para llegar al Mundial, y para hacerlo bien allí.
E: ¿Crees que tienes posibilidades de llegar al Mundial? Al final tienes solo 17 años…
P: Tampoco lo sé. Esa es una pregunta muy importante porque, a pesar de que soy un piloto bueno, hay muchos pilotos mejores que yo. Tengo que trabajar y entrenar mucho para ser un piloto de éxito e ir al Mundial. Hay muchos pilotos más fuertes que yo que también se entrenan.
E: Si pudieras cambiar cualquier cosa en el motociclismo, ¿qué elegirías?
P: Preferiría que MotoGP tenga más visibilidad. La Fórmula 1 tiene muchísimos seguidores más.
E: ¿Cómo ves esta temporada de MotoGP? Ha empezado un poco movidita… Hemos tenido el Gran Premio de Tailandia, Pedro Acosta (KTM) está liderando el mundial con Bezzecchi (Aprilia) muy cerca…
P: Sí, ha empezado muy bien, pero no tendrían que haber penalizado a Marc Márquez en el sprint de Buriram. Le hizo un adelantamiento a Acosta que no tendría que haber sido sancionado.
Si penalizamos por eso… “Esto será como la Fórmula 1. Vamos todos, uno detrás del otro durante la carrera, y terminamos la prueba solamente haciendo adelantamiento en la recta”, como diría Gigi Dall’Igna.
El motociclismo es eso. Es hacer un adelantamiento al límite, aunque sin tirar al piloto.

Foto de: Pier Francesco Venturini Muchas gracias por tu tiempo y honestidad, Pier Francesco Venturini.
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El 82% de los pilotos titulares de MotoGP en 2026 ha pasado por la misma estructura que Iker García

Foto de: Iker García
MotoGP es el máximo exponente del talento motociclístico mundial, tanto en cuanto a escuderías y marcas como a pilotos. Pero, antes de llegar a ello, 18 de los 22 integrantes de la parrilla titular en la competición de oro del motociclismo pasaron por la FIM MotoJunior, anteriormente llamada Campeonato Español de Velocidad (1915-2021) y FIM JuniorGP (2021-25).
La parrilla titular de MotoGP en 2026 cuenta con cinco campeones del mundo en la categoría reina: Marc Márquez (2013-14, 2016-19, 2025), Francesco Bagnaia (2022-23), Joan Mir (2020), Fabio Quartararo (2021) y Jorge Martín (2024).
Asimismo, cuenta con nueve pilotos que han conquistado el Mundial de Moto2: Johann Zarco (2015-16), Marc Márquez (2012), Franco Morbidelli (2017), Francesco Bagnaia (2018), Álex Márquez (2019), Enea Bastianini (2020), Pedro Acosta (2023), Ai Ogura (2024) y Diogo Moreira (2025).
Siete de los 22 participantes en MotoGP han ganado el título en la categoría de bronce del Mundial: Marc Márquez (2010), Maverick Viñales (2013), Álex Márquez (2014), Brad Binder (2016), Joan Mir (2017), Jorge Martín (2018) y Pedro Acosta (2021).
Pero antes, el Campeonato Español de Velocidad sirvió para desarrollar a todos estos, a la postre, campeones del mundo. Sea bajo su nombre original de CEV o bajo la ya antigua denominación de JuniorGP por la que pasó Ogura, 82% de los pilotos titulares que forman parte de la clase reina del motociclismo pasaron por dicha competición. Solamente cuatro pilotos, entre ellos solo dos campeones del mundo (Bastianini y Morbidelli), no formaron parte de esa estructura formativa.
En negrita: Campeón del mundo de MotoGP
En cursiva: Campeón del mundo de motociclismo, pero nunca de MotoGP
Marc Márquez
- 125GP (CEV, 2007) – 9º
El #93 hizo su debut fuera de Cataluña en el Campeonato Español de Velocidad. Como debutante en el 125GP (actual Moto3), consiguió un noveno puesto con el equipo Monlau KTM. En 2007, su única temporada en la estructura y en su categoría reina, llegó a subirse a lo más alto del podio en la primera de dos pruebas en Jerez.
El alemán Stefan Bradl (Blusens BQR Aprilia), también futuro ganador de carreras de MotoGP y campeón del Mundial de Moto2 en 2011, se convirtió aquel año en el primer campeón extranjero de la clase reina del CEV.
Marc Márquez saltó, por supuesto, a 125cc al año siguiente y conquistó su primer mundial en 2010. Tras un título de Moto2 en 2012, lo que siguió fueron siete títulos en la categoría reina: MotoGP. El español e ídolo de Iker García es ahora el segundo piloto más laureado de la competición, solamente por detrás del legendario Giacomo Agostini.
Francesco Bagnaia
- 125GP (CEV, 2011) – 3º
- Moto3 (CEV, 2012) – 3º
Antes de convertirse su icónico #63 en #1 durante dos temporadas de MotoGP, “Pecco” Bagnaia conquistó el Mundial de Moto2 en 2018 pilotando una Kalex. Pero, además, en sus inicios, previos a sus éxitos, el piloto nacido en Turín también tuvo un destacado paso por el CEV, acabando tercero en sus dos años (ambos en la categoría reina).
Su año de debut, 2011, fue el último para la 125GP del CEV. Durante aquella temporada, conquistada por Álex Rins, el italiano (Catalunya Caixa Repsol) consiguió su primera victoria, en Albacete. En la ya modernizada Moto3 del CEV en 2012, Bagnaia (Monlau) logró ganar otra carrera (Barcelona), pero perdió el título por treinta puntos.
Álex Márquez
- 125GP (CEV, 2010) – 11º
- 125GP (CEV, 2011) – 2º
- Moto3 (CEV, 2012) – 1º
Quien, precisamente, ganó aquel título de Moto3 CEV en 2012, fue Álex Márquez. El menor de los de Cervera conquistó la categoría tras tres años. En su primero, cuando fue campeón Maverick Viñales, fue 11º con el equipo Monlau. Su carrera fue “in crescendo”, consiguiendo el subcampeonato y dos victorias con el Catalunya Caixa Repsol.
Otras dos pruebas ganadas al año siguiente en su vuelta a Monlau le valieron para llevarse el primer título de Moto3 del CEV ante el mundialista Luca Amato (ADAC Nordrhein).
Aquel 2012 también fue el año del debut del español en el Mundial de Moto3. Tras ser campeón de la categoría de bronce en 2014 y del Mundial de Moto2 en 2019, Álex Márquez dio el salto a MotoGP. Ahí, consiguió el subcampeonato en 2025 a lomos de una Ducati Gresini.
Fermín Aldeguer
- ETC (CEV, 2018) – 10º
- ETC (CEV, 2019) – 3º
- Moto2 (CEV, 2021) – 1º
El compañero de Álex Márquez en Gresini, Fermín Aldeguer, tuvo un año debut de ensueño en MotoGP, subiendo a lo alto del podio en el GP de Indonesia de 2025. Pero antes de sus aventuras por la categoría reina y de los éxitos en sus cuatro temporadas en el Mundial de Moto2, el murciano compartió pista con Iker García.
Aldeguer (Bester Capital Dubai) llegó hasta el décimo puesto en la European Talent Cup del Campeonato Español de Velocidad. García (Reale Avintia Blumaq HMA) coincidió con el ahora ganador de una carrera de MotoGP durante aquella temporada 2018 ganada por Xavier Artigas (Honda Impala), a la postre piloto del Mundial de Moto2.
“El Galgo” siguió en ETC un año más, donde fue tercero en la general y consiguió tres de sus cinco podios en la categoría. Izan Guevara, campeón del Mundo de Moto3 en 2022 y piloto del Mundial de Moto2 desde 2023, fue el vencedor en aquel 2019.
El Europeo de Moto2, actual categoría de Iker García, fue testigo del mejor año de Aldeguer en la estructura del CEV. El español, que también fue debutante en el Mundial aquel año, conquistó la categoría de plata de la actual MotoJunior con un espectacular registro de nueve victorias y once podios.
Fabio Di Giannantonio
Fabio Di Giannantonio es uno de los cuatro pilotos titulares de la parrilla de MotoGP que no tiene historial alguno en el CEV. Un sexto puesto el año pasado es el mejor resultado de este piloto italiano en la categoría reina.
Franco Morbidelli
En el VR46, curiosamente, también está al otro lado del box otro piloto que nunca ha pilotado en el Campeonato Español de Velocidad. Franco Morbidelli, italiano de ascendencia brasileña, es subcampeón de MotoGP en 2020 y campeón del Mundial de Moto2 en 2017. En 2013, según fuentes como Mundo Deportivo, se quedó fuera del CEV por el coste económico y tuvo que tomar otros caminos antes de llegar al Mundial.
Pedro Acosta
- ETC (CEV, 2017) – N/C
- Moto3 (CEV, 2018) – 34º
- Moto3 (CEV, 2019) – 16º
- Moto3 (CEV, 2020) – 3º
Junto a Raúl Fernández, Pedro Acosta es el único piloto actual de MotoGP en haber disputado cuatro temporadas en el CEV. El español, actual líder de la categoría reina del Mundial de Motociclismo, también pasó por la competición más prestigiosa de la actual MotoJunior.
Tres temporadas en el CEV Moto3, donde tuvo como mejor puesto un 3º en 2020, le valieron para conquistar dos victorias y siete podios. En 2018 el vencedor fue el propio Raúl Fernández (Ángel Nieto Team), subcampeón de Moto2 en 2021 e integrante de MotoGP desde 2022. Asimismo, las otras dos ediciones donde participó el murciano fueron conquistadas por los también mundialistas Jeremy Alcoba y Guevara.
La primera participación de Acosta en la estructura de la ahora MotoJunior fue en la European Talent Cup de 2017, año donde Iker García (Reale Avintia) fue ganador de la prueba disputada en Barcelona. En la última carrera, la segunda en Valencia, “El Tiburón” no consiguió cruzar la línea de meta. El catalán, no obstante, consiguió puntuar y quedó 15º en la general. Manu González (Halcourier), subcampeón del Mundial de Moto2 en 2025, fue quien se llevó el título de ETC en 2017.
Brad Binder
- Moto3 (CEV, 2012) – 17º
Entre los pilotos de la parrilla actual de MotoGP, solamente el sudafricano Brad Binder ha ganado el 100% de sus carreras en el Campeonato Español de Velocidad. En su segunda temporada mundialista, el piloto de Moto3 decidió cambiar lo global por lo europeo por una semana en 2012. El resultado fue una victoria en Valencia, lo cual le valió para colocarse 17º en una tabla general liderada por Álex Márquez (Monlau).
Tras esta experiencia, un Mundial de Moto3 en 2016 y un subcampeonato en la categoría de plata de 2019, el #33 dio el salto a MotoGP en 2020. Un cuarto puesto en el Mundial de 2023 con KTM es su mejor resultado.
Marco Bezzecchi
- Moto3 (CEV, 2015) – 16º
- Moto3 (CEV, 2016) – 18º
Otro piloto que también tiene historial en el Campeonato Español de Velocidad es Marco Bezzecchi. El actual piloto de Aprilia en MotoGP compaginó su mejor temporada en el Europeo de Moto3 (16º) con su debut en el Mundial de Moto3. Nicolò Bulega, piloto de MotoGP en 2025 con Ducati, fue el campeón en dicha categoría del CEV diez años antes.
Al año siguiente, en 2016, “Simply The Bez” siguió con este plan. Esta vez, el italiano solamente consiguió acabar 18º en la general del campeonato europeo. Dicha tabla fue encabezada por el futuro campeón del mundo de Moto3 en 2019, Lorenzo Dalla Porta (Laglisse).
Este último acabó también compitiendo en el Mundial de Moto2 y participó en el Europeo de Stock de la Junior GP de 2024 y 2025. El año pasado, cuando Iker García conquistó el campeonato, participó en la carrera de Estoril, también ganada por el catalán. Dalla Porta fue 22º en la general.
En cuanto a Bezzechi, el piloto nacido en Rimini progresó, tras pasar por el Mundial de Moto2, hasta MotoGP. Fue tercero en 2023 con el VR46 y en 2025 con Aprilia. Actualmente va segundo en el campeonato, por detrás de Acosta (KTM).
Jorge Martín
- Moto3 (CEV, 2014) – 34º
“Martinator” fue campeón del mundo de MotoGP en 2024. Pero, una década antes de eso, tuvo una breve participación en la clase reina del CEV. Tras un inicio de temporada donde se quedó fuera de dicho campeonato, según su padre Ángel Martín en Facebook, por “motivos que todos ya sabéis”, el español consiguió ingresar a dicha competición durante tres carreras a mitades del año 2014.
Un 15º puesto en Montmeló le valió a Jorge Martín (TMR-Mahindra) para ser 34º en la general. Fabio Quartararo (Estrella Galicia 0.0), asimismo, se llevó el premio gordo a final de temporada.
Tras ser campeón del Mundo de Moto3 en 2018 y pilotar dos años en el Mundial de Moto2, el madrileño dio el salto a MotoGP en 2021. Cuatro temporadas después, conseguiría su mayor éxito. A finales de 2024, Jorge Martín conquistó el mundial de la categoría reina, a lomos de una Ducati Pramac, tras otra exitosa carrera en Barcelona.
Fabio Quartararo
- Moto3 (CEV, 2013) – 1º
- Moto3 (CEV, 2014) – 1º
El año de Jorge Martín en el Moto3 del Campeonato Español de Velocidad no fue la única temporada en la que el vencedor fue Fabio Quartararo. El francés, último bicampeón de la categoría reina de la actual MotoJunior a día de hoy y primer extranjero en hacerlo, es el único piloto de la parrilla de MotoGP de 2026 que ha ganado todos los campeonatos del CEV que ha disputado.
En 2013, su año de debut, una racha de tres carreras seguidas ganando le valió al integrante de Wild Wolf Racing para derrotar a Marcos Ramírez (Estrella Galicia 0.0), futuro piloto del Mundial de Moto2.
Su dominante 2014 fue incluso mejor. Cuando no fue primero en carrera, fue segundo. Nueve victorias de once y un pleno de podios hicieron que el futuro campeón de MotoGP en 2021 se pasease por el CEV y se convirtiese en el primer bicampeón del siglo XXI en la categoría reina de la estructura.
Su “rival a distancia”, Jorge Navarro (Machado CAME), lleva siendo piloto mundialista desde 2012, cuando debutó en Moto3. Actualmente, y tras un cuarto puesto en la categoría de plata en 2019, sigue corriendo en el Mundial de Moto2. En 2024, el valenciano consiguió tres podios y fue séptimo en el Europeo de Moto2, actual categoría de Iker García Abellà.
Quartararo dio el salto al Mundial de Moto3 el año después de triunfar por segunda vez en el Europeo. Tras dos temporadas en la categoría de bronce y otras dos en el Mundial de Moto2, el piloto de origen italiano subió a MotoGP, donde fue el campeón de 2021 y el subcampeón de 2022. Lleva corriendo ininterrumpidamente en dicha categoría, siempre a lomos de una Yamaha, desde 2019.
Álex Rins
- 125GP (CEV, 2010) – 3º
- 125GP (CEV, 2011) – 1º
Otro piloto que tiene una trayectoria casi impecable en el CEV es Álex Rins. Como último campeón de la 125GP, categoría reina por aquel entonces, el español pasó a la historia de este campeonato formativo. Dos victorias consiguió aquella temporada con el equipo Catalunya Caixa Repsol.
Sus rivales en aquel 2011 fueron Álex Márquez, subcampeón, y Bagnaia, pero en 2010 también tuvo oponentes de gran altura. El campeón Maverick Viñales (Hune), actual piloto de MotoGP y campeón del Mundial de Moto3 en 2013, le ganó por dos puntos a Miguel Oliveira (Andalucía Cajasol), integrante de la máxima categoría del Mundial desde 2019 hasta el año pasado. Rins consiguió una victoria en su carrera debut y fue tercero en la general.
Raúl Fernández
- Moto3 (CEV, 2015) – 14º
- Moto3 (CEV, 2016) – 3º
- Moto3 (CEV, 2017) – 28º
- Moto3 (CEV, 2018) – 1º
Como se mencionó anteriormente, el actual piloto del Trackhouse en MotoGP es uno de los dos pilotos de la parrilla que compitieron en cuatro temporadas del CEV. Sin embargo, lo que diferencia a Raúl Fernández de Pedro Acosta es que el madrileño consiguió ser campeón en la estructura. Y lo hizo en la categoría reina.
En 2018, el español dominó la Moto3 del CEV con el equipo de Ángel Nieto y se convirtió en campeón aquel año por 77 puntos ante Sergio García Dols (Estrella Galicia 0.0), actual piloto de Gresini en el Mundial de Moto2. Tres victorias y siete podios en doce carreras le catapultaron al triunfo final.
Asimismo, en el año de su campeonato consiguió su segunda pole. La primera fue el año anterior, en 2017, cuando acabó 28º en la general con solamente dos carreras en los puntos. El vencedor aquel año fue Dennis Foggia (VR46), expiloto del Mundial de Moto2, veterano del Mundial de Moto3 e integrante, junto a Iker García, de la parrilla del Europeo de Moto2 en 2026.
“Solamente” hubo otro año en el que Raúl Fernández hizo “top 3” en la general de la CEV Moto3: 2016. A pesar de un 14º puesto con Laglisse en la temporada anterior a aquella, el ganador del GP de Australia de MotoGP en 2025 consiguió batir a todos sus rivales en la última prueba de Valencia y quedó por detrás de Dalla Porta y Marcos Ramírez en el campeonato.
Fernández hizo su debut en el Mundial de Moto3 durante aquel 2016 y dio el salto, tras cinco temporadas, a la categoría de plata. Se proclamó subcampeón en su única temporada en el Mundial de Moto2 y lleva compitiendo en MotoGP desde 2022.
Ai Ogura
- Moto3 (CEV, 2017) – 8º
- Moto3 (CEV, 2018) – 5º
- Moto2 (JuniorGP, 2023) – N/C
En 2017, un año antes de que Ai Ogura comenzase su andadura de tres temporadas en el Mundial de Moto3, el japonés hizo su debut en el Campeonato Español de Velocidad. Más concretamente, en su categoría de Moto3 (ganada aquel año por Foggia), donde quedó 8º tras ganar la segunda carrera de Jerez y subir dos veces al podio.
Al año siguiente compaginó el Mundial con el Europeo. El nipón siguió en la categoría reina del CEV y se llevó su mejor resultado: un quinto en la general gracias a cinco podios y otra victoria. Su actual compañero en el equipo Trackhouse de MotoGP, Raúl Fernández, se llevó aquel título de 2018.
Ogura volvió, cinco años después, y tras ser subcampeón en su segunda temporada en el Mundial de Moto2, a la estructura del antiguo CEV. En la categoría de Moto2 del entonces llamado JuniorGP, el tokiota disputó la primera prueba de Valencia en 2023. No comenzó la carrera y, por lo tanto, no llegó a estar clasificado en la tabla general.
Así que, como dato curioso, si Iker García consigue empezar una carrera esta temporada, habrá superado a un actual piloto de MotoGP en registros de Moto2 Europea. Asimismo, Ogura es el único integrante de la parrilla actual de la categoría reina del Mundial que ha participado en la categoría formativa bajo el nombre de JuniorGP.
Senna Agius (Husqvarna) se llevó el título de Moto2 Europea aquel año y lleva desde 2022 en el Mundial de Moto2. El japonés, sin embargo, fue campeón de la categoría de plata del Mundial en 2024 y lleva desde el año pasado compitiendo en MotoGP. Quedó 16º en 2025.
Luca Marini
- Moto3 (CEV, 2013) – 25º
- Moto3 (CEV, 2014) – 16º
- Moto2 (CEV, 2015) – 5º
2013 fue el año en el que Luca Marini debutó en Moto3, tanto en el Mundial como en el CEV. Sus dos temporadas en la categoría reina de la estructura formativa no fueron tan fructíferas como las de Quartararo, campeón en ambos años. El italiano obtuvo un 25º en su temporada “rookie” con Twelve y un 16º en 2014 con el equipo de Aspar.
En 2015, el mismo año en el que debutó en el Mundial de Moto2, el piloto nacido en Urbino participó en su única temporada en el Europeo de Moto2 del CEV. Marini fue quinto en la actual categoría de Iker García. Además, consiguió un único podio en el mismo año en el que Edgar Pons, mundialista en Moto2 (2014-18, 2020), logró el primero de sus dos títulos en el CEV.
Tras lograr el subcampeonato del Mundial de Moto2 en 2020, Luca Marini dio el salto a MotoGP al año siguiente. Ha subido dos veces al podio y alcanzó el octavo puesto en la general de 2023. Actualmente pilota para el equipo Honda.
Joan Mir
- Moto3 (CEV, 2013) – 40º
- Moto3 (CEV, 2015) – 4º
En su España natal y en 2013 hizo su debut en el CEV Joan Mir. La categoría reina fue testigo de un 15º puesto del mallorquín en su segunda carrera, el cual le valió para acabar 40º en la general. Quartararo ganó dicha prueba en Valencia, además del campeonato.
Dos años después, Mir volvió al Campeonato Español de Velocidad. Esta vez hizo la temporada completa en su categoría reina, donde logró siete podios. Sin embargo, llegar a subir al puesto más alto en cuatro de esas ocasiones no le valió para conquistar el título. Su irregularidad le relegó al 5º puesto en la general. Al italiano Nicolò Bulega le bastó con una carrera ganada para ser el piloto con más puntos de 2015.
Joan Mir disputó aquella misma temporada su primera carrera del Mundial de Moto3, campeonato que ganó en 2017. Tras un año en el Mundial de Moto2, subió a MotoGP. Se convirtió en campeón del mundo de la categoría reina del motociclismo en 2020 con Suzuki y quedó 3º en la general al año siguiente.
Enea Bastianini
El italiano es uno de los cuatro pilotos titulares de MotoGP en 2026 que nunca ha disputado una carrera del Campeonato Español de Velocidad. Bastianini, que conquistó el Mundial de Moto2 en 2020, es, junto con Morbidelli, el único campeón del mundo de la parrilla en no haber pasado por el CEV. Fue, además, 3º en la temporada 2022 de MotoGP y subcampeón del Mundial de Moto3 en 2016.
Maverick Viñales
- 125GP (CEV, 2009) – 2º
- 125GP (CEV, 2010) – 1º
Antes de su actual y prolongada trayectoria en MotoGP, Maverick Viñales tuvo una estancia casi impecable en el Campeonato Español de Velocidad como campeón y subcampeón.
En su año de debut en la categoría 125GP, el catalán ganó su primera carrera en Jerez, pero perdió el título ante el mundialista Alberto Moncayo (Andalucía Aprilia) por cuatro puntos. El campeón de 2009 acabó, asimismo, pilotando en el Mundial de Moto2 en 2013.
Viñales, no obstante, hizo valer su experiencia en 2010 y conquistó el título de la categoría reina del CEV en su segundo año. El entonces piloto del Hune Racing Team ganó las dos pruebas de Albacete y batió a Oliveira y a Rins en la lucha por el campeonato.
“Top Gun” dio el salto al Mundial de 125cc al año siguiente y se convirtió en campeón mundial de Moto3 en 2013. El español dio el salto a MotoGP, categoría en la que corre desde 2015, tras un tercer puesto en la general del Mundial de Moto2 en 2014. Otros dos “bronces”, esta vez en MotoGP y en 2017 y 2019, son los mejores resultados del piloto de Figueres en el Mundial de Motociclismo.
Johann Zarco
- 125GP (CEV, 2009) – 8º
Viñales ganó la primera carrera en Jerez de 2009, pero quien se llevó la segunda prueba fue Johann Zarco (WTR San Marino). El francés, asimismo, hizo pleno de podios en las dos carreras que disputó en el Campeonato Español de Velocidad. Un segundo puesto en la última cita en Valencia le valió para ser 8º en la general de la categoría 125GP. Moncayo fue campeón.
Zarco ya era mundialista aquel año al haber completado una temporada del Mundial de 125cc. El piloto nacido en Cannes dio el salto al Mundial de Moto2 en 2012 y es el piloto con más campeonatos de la historia de la nueva denominación de la categoría de plata. Dos títulos en 2015 y 2016 le avalan como tal e hicieron que saltara a MotoGP en 2017. Ha ganado dos carreras y ha acabado 5º en la general de 2021 y 2023. En 2026 es integrante del equipo LCR Honda.
Diogo Moreira
- ETC (CEV, 2019) – 6º
- Moto3 (CEV, 2020) – 11º
- Moto3 (CEV, 2021) – 11º
El único “rookie” de la parrilla, Diogo Moreira, también lo fue en 2019 en el Campeonato Español de Velocidad. El brasileño debutó en el European Talent Cup con tres podios y una victoria que le valieron para ser 6º en el campeonato. Guevara ganó aquella edición de la ETC, la primera de la historia en la que no compitió Iker García.
Al año siguiente, Moreira progresó hasta la categoría reina del CEV, Moto3, la cual también fue conquistada por Guevara. En su temporada de debutante consiguió llegar al 11º puesto.
Esa misma posición repitió en 2021 el actual piloto de LCR Honda MotoGP, aunque sí que se subió al podio en Cheste. Aquel año, Daniel Holgado, ya mundialista en Moto3 y actual piloto del Mundial de Moto2, se llevó el título con Aspar.
2022 fue el primer año de Mundial para el paulista, que quedó 8º en sus dos temporadas en el Mundial de Moto3. Sin embargo, y tras otros dos años, consiguió proclamarse campeón del mundo de Moto2 en 2025 y dar el salto a MotoGP en 2026.
Jack Miller
- 125GP (CEV, 2010) – 30º
- 125GP (CEV, 2011) – 11º
Las dos últimas temporadas de la historia de la categoría 125GP del Campeonato Español de Velocidad fueron ganadas por Viñales y Rins, pero también tuvieron como integrante a otro actual piloto de MotoGP. En concreto, el australiano del Yamaha Pramac: Jack Miller.
El de Townsville fue participante esporádico del CEV, llegando a ser 30º y 11º en las generales de 2010 y 2011, respectivamente. En esta última temporada, con RZT, “Thriller Miller” consiguió un segundo puesto en una de las carreras en Albacete.
2011 también fue el año en el que debutó en el Mundial de 125cc. La categoría de bronce, que fue renombrada Moto3 en 2012, casi vio a Miller llevarse el título en 2014, cuando perdió el Mundial por dos puntos ante el propio Álex Márquez (Honda). Tras su subcampeonato, lleva desde 2015 compitiendo en MotoGP. Un 4º puesto en 2021 ha sido su mayor éxito hasta el momento.
Toprak Razgatlıoğlu
Como único integrante de la parrilla sin experiencia previa en el Mundial de Motociclismo, Toprak Razgatlıoğlu es un caso especial. El turco, asimismo, no tiene tampoco historial alguno en el Campeonato Español de Velocidad. El tricampeón de Superbikes es el único piloto de MotoGP no italiano este año que nunca ha participado en una edición del CEV.
Extra: Michele Pirro
Tras la lesión de Aldeguer, Michele Pirro fue llamado, otra vez más, para ser el piloto sustituto de Ducati. A pesar de no completar una temporada de MotoGP desde su debut en 2012, el italiano lleva compitiendo ininterrumpidamente desde entonces en la categoría reina del motociclismo tras un paso por los Mundiales de 125cc (2003-06) y Moto2 (2010-11).
Al dar el salto al Mundial hace ya 23 años, Pirro jamás compitió en el Campeonato Español de Velocidad, que tardó hasta 2007 en tener a su primer campeón extranjero en la categoría reina. Por aquel entonces, el piloto nacido en San Giovanni Rotondo ya había dado por cerrado su paso por el Mundial de bronce y se convirtió por primera vez en ganador del título del Campeonato Italiano de Velocidad (CIV).
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¿Es esta la fórmula a seguir?

“Audi Revolut F1” by Mustang Joe is marked with CC0 1.0. To view the terms, visit https://creativecommons.org/publicdomain/zero/1.0/?ref=openverse. Ayer empezó una competición de coches, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, como diría Miguel de Cervantes. El año pasado, y desde 1950, la categoría reina indisputada del automovilismo nos deleitó a todos los aficionados del deporte de motor. Fernando Alonso, Ayrton Senna, Alain Prost, Michael Schumacher, Jim Clark, Niki Lauda… Los pilotos, con peor o mejor maquinaria, podían demostrar que el cuerpo a cuerpo importaba en la Fórmula 1. Te llamases Jackie Stewart o Yuji Ide.
¿Pero importa a día de hoy? No lo sabemos. Ves a George Russell adelantar a Charles Leclerc en una vuelta. Y viceversa. Y viceversa. Y otra vez más. De manera artificial, pulsando un botón para adelantar. Como si fuera “Mario Kart”, como lo describió el propio piloto monegasco. Hay personas, como Max Verstappen, que lo comparan con la Fórmula E.
“¡Pero hay más adelantamientos!”, nos dicen a capa y espada. No. Hay más acciones vacías y una competición sin vida. Esta siempre será la categoría reina, pero por galones y por sus pilotos. Por mucho que la receta de la Fórmula 2 y 3 sea mejor, no es lo mismo ver a Ugo Ugochukwu o a, con todos mis respetos, Nikola Tsolov, cocinar, que a los mejores pilotos del mundo: sea Russell, Verstappen, Leclerc, o Lewis Hamilton.
No menciono a Alonso porque parece ser que Aston Martin y el famoso motor Honda ha decidido relegarle al rol de piloto de prueba. El Gran Premio de Australia ha sido una nueva sesión de prácticas para los de Adrian Newey. Pero al ver la salida del español, donde adelantó por doquier antes de caer hasta el fondo de la parrilla y abandonar por rendimiento mecánico, nadie que entienda del tema duda de que “El Nano” sigue siendo un talento fenomenal. Y, asimismo, otro aliciente que la F1 pierde.
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Entrevista a José Luis Martínez, mecánico automovilístico

Un servidor ha tenido el placer de charlar con José Luis Martínez, mecánico de coches de carreras y participante en el Campeonato Andaluz de Velocidad. Nos contará sobre su experiencia hasta ahora, sus objetivos a futuro, sus opiniones sobre el automovilismo en general, y mucho más.
E: ¿Cómo has visto la temporada?
J: Estoy bastante contento. Sobre todo, por el aprendizaje que estamos haciendo. Hemos ido a unas cuantas pruebas y ha sido impresionante. Verlo en la tele no es lo mismo que verlo en persona. Si es dentro del box, pudiendo tocar cosas, es como ser un niño en una juguetería.
E: ¿A qué competiciones has ido?
J: En 2025 hemos ido, como primera toma de contacto al CAVA, el Campeonato Andaluz de Velocidad. Fuimos a Almería, con el coche de Damián Freda, ya que tiene más contacto con mis profesores. Uno de ellos, Carlos Díaz, tiene el equipo de ProGral y ProGT. Nuestra propia institución, EMA, trabaja con ellos y patrocina el coche de Damián. Fuimos ahí para ver cómo es la dinámica de trabajo en un circuito.
La siguiente experiencia que hemos tenido ha sido en Jerez. Si lo comparas con Almería, fue impresionante. Es como ir, en Fórmula 1, del Gran Premio de Hungría al Gran Premio de Mónaco. Fue una pasada, ya que en esa carrera va mucha más gente que no compite en el campeonato entero, sino solo en esa ronda.
Creo que no ganamos el campeonato, el cual es multiclase, pero sí que le dieron un trofeo a nuestro piloto. Aun así, si no me equivoco, no ganó el campeonato al tener problemas con la gasolina en la segunda y última carrera.
Mi parte del equipo estuvo con él en la primera carrera, la del sábado, mientras que el domingo estábamos ahí para apoyar a nuestros compañeros. La primera prueba nos fue muy bien, ya que estábamos compitiendo con coches de una categoría muy superior. Nuestro coche peleaba, por ejemplo, con un Porsche Cayman. Alguna que otra vez competía con un BMW M4 o un Porsche 911. Aquello fue una pasada.
El problema que tiene nuestro coche es que se rompe muy rápido, lo cual se evidenció en la segunda carrera. Nosotros estábamos en la grada de arriba para la salida, y veíamos que el coche no salía. Estamos preocupados. De repente vemos a nuestros compañeros, justo detrás de nosotros, viniendo con el bocadillo. Ahí ya decimos: “esto no sale”.
Fue, de todas maneras, una experiencia muy enriquecedora. Por desgracia no pudimos ir en diciembre a Almería con el Hyundai a hacer unos test. En principio tenemos cosas preparadas para el 2026, y estamos con muchas ganas.
E: ¿Nos puedes adelantar qué cosas?
J: Según tengo entendido, quitando los test, es un campeonato de seis horas con un Hyundai. Nos tienen que especificar, porque lo estaban preparando en Granada, pero hay cinco o seis pruebas por toda Andalucía y Murcia. No sé si iremos a la primera ronda. Somos ocho compañeros de clase y nos han dicho que vamos a ir por parejas, pero no sabemos si vamos a ir la misma pareja a todas las competiciones. Tampoco sabemos si iremos dos a una competición, dos a otra… Pero a mí ya me han asegurado que, como íbamos a ir a los test, a la primera ronda iré yo, con otro compañero. Entonces, ahí ya también te podría adelantar un poco más, pero ahora mismo la información que me han dado es esa.
E: Antes me hablabas de Jerez, haciendo este símil con la Fórmula 1. Ahí corrió la categoría reina hace mucho tiempo, de hecho. ¿Dirías que es el circuito con el que más has disfrutado?
J: Te diría que sí. Además, son unas instalaciones muy bien cuidadas. Almería y Jerez son los dos en los que más he estado. Cuando llegamos a Almería, notamos un contraste, ya que había mucha más “vidilla”, había mucha más gente… Son dos circuitos: el de motos y el de coches. Nosotros llegamos el propio domingo, el día de la carrera, y había muy pocos coches. Tú llegas y tienes el circuito de motos enfrente. El de coches está un poco más apartado, a lo lejos. Nosotros nos equivocamos, fuimos a ver el de motos. Había un montón de gente y estaba súper animado.
Luego fuimos al de coches. Fue impresionante porque de la competencia que teníamos nosotros EN nuestra categoría, a lo mejor tendríamos cuatro coches. Eran dos Clio y un par de Civic. Entonces, íbamos bien, pero no era lo mismo en comparación con Jerez. Ahí, en Jerez, no sé si eran 20 o 30 coches. Mientras, en el otro, en pista, dando igual la categoría, eran unos 20 o 30 coches. Sin embargo, en Almería fueron unos 14 o 15. No eran tantos. Es, por lo tanto, un contraste muy notable en cuanto a instalaciones y a gente que asiste a esa carrera. Eso era en el CAVA. En motociclismo no me lo quiero ni imaginar, la verdad. En cuanto a las motos, no las sigo demasiado. Sé que en EMA empezaron con motos, pero yo celebro a Márquez y poco más.
E: ¿Ves más la Fórmula 1?
J: Yo sigo todo lo que son categorías de coches. Sin problema alguno me veo carreras de resistencia, rally, Fórmula 1, GT… El motociclismo es más entretenido que la Fórmula 1, pero nunca me ha llamado mucho la atención. La moto en sí, lo que es verla, no me gusta tanto.
E: ¿Sigues la Fórmula 2 y la Fórmula 3?
J: Me veo alguna carrera contada, igual que la Formula E, pero no la sigo tan de cerca, la verdad.
E: Ahora que la Fórmula E tiene representante español, quizás la puedas ver un poco más.
J: La emisión gratuita ayuda bastante a seguirla.
E: ¿Y de dónde te vino el gusanillo de entrar en este mundo?
J: Un poco como todos, en el sentido de que empieza desde chico. Si te gusta, por ejemplo, Fernando Alonso, tiras un poco desde ahí. Yo nací en 2005… Mi padre encendía La Sexta y Antena 3, y ahí veías el deporte. Entonces, alguna carrera te enganchaba, estaba entretenido, y además eran los años buenos de Fernando. Desde ahí empecé.
Al final me fui enganchando al tema de los coches, pero sobre todo al tema de coches de carrera. Sí que me gustan los de calle, pero mi sueño es llegar a las grandes ligas: a la Fórmula 1. Entonces, fue un poco eso. Ya desde pequeño yo quería pilotar, pero veía que ya era demasiado mayor, además de que tampoco soy un chico precisamente pequeño de tamaño. Desestimé un poco eso y ya dije, “vale, ¿cómo puedo llegar?” Entonces busqué las formas de intentarlo, sin bagaje, ya sea entrando desde la universidad o desde el grado. Me pareció la mejor opción desde el grado medio, entonces lo intento desde ahí.
Vi luego el EMA, el Máster de Mecánica de Coches. Este es el segundo año que lo hacen, por lo que tengo entendido, y acaban de abrir uno en Madrid. Pero, claro, cuando yo empecé el curso del grado medio, solo estaba el de motos, que además al ser más tiempo, era más caro.
Entonces pienso “oye, voy a gastar muchísimo dinero en aprender mecánica de motos” y no me convencía tanto. O sea, es de competición y es verdad que ya desde mecánica de motos puedes intentar dar el salto a coches, pero estuve barajando también opciones de irme a fuera de Málaga. Pensé en irme a la zona del norte de España, sobre todo en Cataluña.
Cataluña está muy arraigado al motor, sobre todo por el tema de Montmeló. Valencia está bien con Campos, y un poquito en Madrid con el MSI, sobre todo con Teo Martín, que es una barbaridad. Pero al final estuve siguiendo las cuentas de EMA y anunciaron que estaban con el curso de mecánica de competición y me metí de cabeza. Además, había estado un poco adquiriendo experiencia y ahorro, y me pareció una opción bastante buena.
Desde chico estuve enganchado a los coches y a las competiciones en general. Además, desde la adolescencia, también estoy con el simulador un poquillo. He estado implicándome y aprendiendo.
E: ¿Practicas con el simulador también?
J: Algo hago. Ahora, desde que estuve más o menos en el grado medio sí tenía un poquillo más de tiempo y tal, pero desde que acabé el grado medio he estado un poco más desaparecido, he estado, cómo decirlo, como un poco empeorando lo que es la destreza virtual, pero lo que físicamente he estado más activo. Lo que he intentado un poco, entre estar buscando trabajos y en los pocos trabajos que he estado, he intentado estar a tope.
Entonces, un poco centrado en eso y un poco en el simulador más secundario. Alguna que otra vez, por ejemplo, he intentado, digo, bueno, voy a ver si puedo aprender algún circuito, por ejemplo, en la Almería, yo no lo conocía personalmente, el de Jerez, un poquito, pero de oída, no de trazado. Entonces, por lo menos para conocer cómo son las curvas y ver, por ejemplo, dónde pueden los pilotos tener más fallos, dónde se desgancha más un neumático y tal, pues he intentado, Assetto Corsa mismamente, o Automobilista, que son los que más conozco, pues he intentado aprenderlo un poquillo, tener conocimiento del circuito, más o menos, por lo menos que lo conozca, de trazado.
Entonces, un poquito de ahí, pero ya está, poco más de recreativo, se puede decir, no es tan serio, en mi parte.
E: ¿Al iRacing juegas?
J: Lo tuve, pero el método de pago por suscripción es algo que no me termina de gustar como tal. Entonces, lo tuve por préstamo, por un colega que se lo pilló, le sobró, me dice, toma, te lo presto. Pero vamos, estuve en categorías bajas haciendo el ridículo, básicamente.
Estuve ahí un ratillo con mi volante, pero categorías bajas, un poco, pide mucho dinero y tiempo y yo no tengo ninguna de las dos. Entonces, un poquillo de eso.
E: Por ahí han pasado pilotos muy buenos.
J: Como simulador es muy bueno, pero como videojuego es un asco. No me gusta su sistema de pagos, pero sí que se simulan la física de manera efectiva. Como no metas una marcha en el momento preciso, como no frenes en el momento preciso, el coche se te puede ir de atrás o de adelante.
Y la verdad que como mejor ayudó un amigo que está en Ingeniería Mecánica aquí en la EMA, o sea, en la UMA, en la universidad, y quería entrar de piloto en el Formula Student, en el proyecto de fórmulas de la universidad. Y lleva un año más o menos matándose con el iRacing. O sea, que como servir sirve.
E: Han estado pilotos de Fórmula 2 y Fórmula 3. Incluso Max Verstappen también.
J: Él es fuerte, por lo que tengo entendido. De hecho, tengo as que se lo han encontrado alguna que otra vez en rondas, pero lo han visto de pasada en la salida y ya está.
E: Sí, claro. Me puedo imaginar que el nivel difiere bastante cuando te enfrentas a un cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1. Y aparte de eso, te empezaste a dedicar al tema ingeniería a partir de la FP, ¿no?
J: Exacto, en la FP. Intenté orientarlo y pedir, sobre todo un poco de orientación a mis profesores. Lo que pasa es que ellos son muy entendidos en tecnologías de coches utilitarios. Si tú le preguntas cualquier cosa que puede hacer un Seat León, te lo dicen perfectamente. Pero, a la hora de la competición, pueden seguirlas, pero no te pueden recomendar a personas para que les preguntes.
Entonces, me guiaban más o menos. Tenían conocimiento, por ejemplo, de EMA, pero sabía que era de motos y no de coches. Entonces, si estás estudiando un grado de mecánica de coche, está complicado, aunque sí que intenté orientarlo desde ahí.
Yo tenía dos opciones: o la universidad o la FP. La diferencia es que la ingeniería automotriz (de vehículos), no estaba en Málaga cuando lo miré. Solo estaba ingeniería mecánica. Es verdad que la puedes orientar a los coches, pero no es solo de coches. Es decir, barajas un montón de opciones y, después, tú ya te puedes meter en coches, o en aeronáutica, o en industriales. Entonces, a mi parecer, la opción ideal era la de hacer grado medio y, después, una de dos: o intentar optar al superior y ver si me gusta más la carrera, o la competición. Vi que esta última me gustaba más y desde el grado medio me metí directamente al grado de competición.
Entonces, desde ahí me parece que es buena opción. En enero empezamos con las prácticas, que es lo que nos han comentado más. Entonces, desde ahí ya puedes ir haciendo contactos. Es lo que voy a hacer más. Voy a intentar hablar por los codos con todo el mundo y sobre todo intentar estar más o menos asegurado para la temporada que viene, ahora que van a empezar ya las temporadas en febrero más o menos, enero, febrero, empieza ya lo equipamos de gente y tal.
A ver si puedo hablar con más gente por LinkedIn, InfoJobs y tal e intentar hacer alguna temporada con algún equipo de lo que sea.
E: Hablando un poco más de lo que hacéis en los propios circuitos, ¿exactamente qué has hecho ahí hasta el momento?
J: A diferencia de nuestro curso de motos, aquí empiezas desde cero. Tenemos que tener la base de tener un grado medio o cinco años de experiencia contratable. Entonces no te tienen que explicar, por ejemplo, qué es un motor. Ahí ya empiezas desde cero.
Entonces nos empezaron explicando lo más básico para que, cuando empecemos las prácticas, podamos ir haciendo cosas. Me refiero a que nos han explicado lo más básico, pero a la vez lo más importante de las carreras: el neumático y el combustible.
Por ejemplo, nos han dicho que tenemos que aprender a limpiar neumáticos. Eso en Fórmula 1 lo habrás visto… Cuando llegan parados y tienen los neumáticos recubiertos de goma, utilizan una pistola de calor. Quitan el excedente y lo dejan velado. Nuevo, básicamente. Nos han enseñado a gestionar presiones y temperaturas. El ingeniero, en nuestro caso, nos dirá qué presión quiere en el neumático.
Si el coche rueda y tiene una cierta presión, ya barajas si le quitas o le pones. También es cuestión de mirar un poco las temperaturas, de notar si los neumáticos se están desgastando más de un lado que del otro. Eso pueden ser diferentes cosas, ya sea en suspensión o con un exceso de presión o de temperatura. Además, en cuanto a la gasolina, hay que saber qué tipo de gasolina utiliza cada coche o, por ejemplo, saber si el coche está detonando antes de tiempo. Eso hay que saber por qué puede ser, ya sea por una relación de compresión muy alta o, por ejemplo, por una gasolina de menor octanaje. Si tú tienes un coche preparado para que detone a mucha presión, va a explotar antes si le pones menos octanaje. Lo que queremos es tener la cantidad perfecta de gasolina.
Lo básico es lo que nos han enseñado primero. Nosotros en los test no hemos hecho eso. De nuestros compañeros del Golf no tengo conocimiento de ello. Pero les da trabajo el coche. Por lo que sé, se rompe bastante.
En cuanto a lo básico nos han enseñado eso: neumáticos y gasolina. Aparte, en el temario como tal, ya hemos cubierto el tema de los motores de dos tiempos, algo muy importante para el karting. De suspensiones y direcciones no hemos hablado tanto, ya que solo lo hemos hecho a final del trimestre. El frenado sí que es importantísimo. Ahí es donde se hace la diferencia en los coches. No depende tanto del motor, sino de dónde y cuándo frenas.
Además, nos han explicado cómo tratar con cada piloto. A lo mejor hay alguno que te pide una cosa y otro que te pide otra. En el caso de las carreras de resistencia, no creo que haya mucha diferencia, aunque no lo sé. Pero, por ejemplo, cuando cambia un piloto por otro intentan que sea más o menos parejo la diferencia de set-up entre una cosa y la otra. Eso también te lo explican un poco. Si un piloto, por ejemplo, frena más fuerte, puedes saber, por ejemplo, qué bomba de freno ponerle. Hay que saber cómo llevarse con cada uno y ver si te piden una cosa u otra.
E: ¿Con qué pilotos has estado de momento?
J: En cuanto a tocar un coche que luego él maneje y te cuente un poco, solamente con Javier Sánchez. Él, junto con Luis Barros, es el piloto que nos ha propuesto hacer el campeonato con el Hyundai i30. Además, otro día en Almería y en Jerez, trabajé con Damián. Pero fue muy poca cosa. Solo saludar, montarle la rueda y poco más.
En nuestro caso, no hemos tocado ese coche. Son tres compañeros los que están asignando ahí. Simplemente les echamos una mano recogiendo las cosas y ayudando a montar el coche. Pero ya está.
Con Javier Sánchez también estuve bastante bien. Es buena persona. Nos han explicado un poco sobre todo el mundo. Entonces, lo importante es intentar tener el coche para que esté cómodo, para que funcione bien.
Y en cuanto a lo personal, llevo muy poco tiempo. en esto, entonces tampoco te puedo decir bueno, pues estas personas, tal, tal, pues no los conozco de casi nada.
E: Todo se irá viendo. ¿Hay algún circuito donde te gustaría trabajar en el futuro? Me hablabas antes de Mónaco…
J: Mencionaba a Mónaco por el hecho de que se mueve mucho dinero. Pero, realmente, escogería a Japón. En cuanto a trabajar en un equipo, tengo mucha curiosidad por cómo es, o Suzuka, o algún circuito de resistencia de competiciones de Supercoches. Por ejemplo, GT500. Tengo muchísima curiosidad por ver cómo es. Prefiero los circuitos de Japón o España. España tiene unos circuitos muy buenos. No le tiene nada que envidiar al resto de Europa, Alemania inclusive.
E: En España está Montmeló, que está muy cerca de Barcelona.
J: Si me dicen, “mira, tienes una temporada para trabajar con un equipo”, escogería a circuitos de España. Montmeló, el Jarama, el Circuit Ricardo Tormo, el Circuito de Jerez… Sobre todo, esta última, que me ha gustado mucho. Suzuka es más conocido, pero algunos de estos serían una pasada por los coches que se manejan aquí. Las competiciones allí no son tan parecidas a las españolas. Aquí es más habitual el DTM, los GT3… Allí está un poco más modificado. Los Superfórmula son un poco diferentes de los Fórmula 2 que hay aquí en Europa. Sobre todo, internacionalmente, no es como allí.
Por ejemplo, hay un paso de F2 a Superfórmula. Esos coches parecen ser algo distintos.
J: No siguen una reglamentación tan parecida a la Fórmula 2 o Fórmula 3. Con la Fórmula 2 se puede hacer un símil con lo que serían los actuales Le Mans Daytona Hybrid (LMDH) y los Le Mans Hypercar (LMH), que tienen unas normativas muy parecidas en algunas cosas pero muy diferentes en otras.
A nosotros, por lo que nos tienen explicado, es que los Le Mans Daytona Hybrid, los que son de la IMSA, son algo más asequibles en cuanto a la fabricación. Por eso hay categorías. No tengo el conocimiento exacto, pero creo haber entendido eso.
Tienen cosas muy parecidas, pero no todas son iguales. Pero al ser categorías de fórmula siempre van a ser coches descubiertos, con halos, motor trasero, suspensiones y sin cadenado. Pero tendrá esa diferencia.
E: Has dicho que tu objetivo es llegar, algún día, a ser ingeniero de Fórmula 1. ¿Qué rol querrías tener?
J: Lo primero que te preguntan el primer día es por tu preferencia en cuanto a categorías. En mi caso, prefiero circuito, pero empecé el curso sin saber. No había estado nunca en un circuito o en un tramo de rally.
Pero, igualmente, conozco más sobre circuito que sobre rally. Por ejemplo, con esta primera, tengo más conocimientos en cuanto al formato. Si tu me hablas de un sprint, con Q1, Q2 y Q3, sí que sé de eso. Pero si me propones ir al showdown, ahí tengo menos conocimiento. Yo no distingo tanto las categorías más allá de Rally 1, Rally 2, Rally 3… Sé menos, pero como nunca he estado ahí, no me quiero cerrar ninguna puerta.
Yo los dije que tengo al circuito como preferencia. Pero puede ser, por lo que sea, que cuando lo pruebe, digo “ostras, me gusta más el rally”. Por ejemplo, me podría gusta más porque no sabes el circuito. Al final, el piloto debe tener mucha habilidad de manos porque las curvas no te las puedes aprender. No es que una vuelta y la siguiente sean la misma.
Ahí haces el tramo y, luego, otro tramo. Después, continuas con el siguiente tramo. Al final cambia todo un poco. Entonces, en las categorías que voy a manejar, tengo mucha curiosidad.
Mi intención es llegar, si puedo, a GT3, Hypercar o fórmula. Entonces, si fuera un rol de mecánico, estaría encantado, pero todo puede cambiar. Es que puede ser que a lo mejor esté más contento en GT3 que en Fórmula por, por ejemplo, la cantidad de pruebas que tengan en ese año. Porque ahora, por ejemplo, ahora son 24 rondas al año [en Fórmula 1]. Es mucho, mucho tiempo. O, por ejemplo, puede ser que prefiera el Le Mans.
Porque, por ejemplo, ahora mis compañeros son casi todos de Andalucía, aunque sean de Córdoba o de Cádiz. Pero, salvo por Jerez, en Andalucía lo que más se lleva es el rally. De montaña, sobre todo.
Entonces, mis compañeros, por ejemplo, sí que tiraban más por los rallies. Pero, en mi caso, los circuitos son mi debilidad. Entonces, a mí me gustaría dedicarme a fórmulas. Lo que llegue.
Entonces, intentaré tirar por el karting, que es lo que me han comentado. Si yo quiero llegar a Fórmula, pues mi rama tendría que ser llegar al karting. Desde el karting hasta F4, F3, F2, y después F1. Eso es lo que tienes que hacer.
Lo ideal sería, a pesar de ser complicado, seguir un camino un poco similar. Después, según el rol que me tocase, intentar también formarme en ello.
Nos han comentado que lo ideal es tener cuántas más cosas mejor. Es decir, si tú, aparte de mecánico, eres transportista, siempre va a ser muchísimo mejor. O sea, si tienes el carné, por ejemplo, de camión o de remolque, eso siempre suma porque, aparte, puedes llevar el coche. entonces son pluses que al final van a hacer que un equipo se vea por otro, por uno o por otro, entonces ahí un poco radica en lo que estoy buscando
Básicamente es subir y buscar la mejor forma en la que llegar a ese sitio. Después, hay que ver lo que se me ofrece. Imagínate que eres jefe de Fórmula 3 y te ofrecen un puesto de mecánico de la rueda delantera izquierda del equipo de DAMS de Fórmula 2, pues a lo mejor lo barajo. Aunque sea un rol un poco más inferior al que tendría, seguiría siendo un coche y una categoría mejor. Puedes jugártela ahí un poco. Depende de muchos factores, pero el principal es llegar a mecánico jefe.

Muchas gracias a José Luis por su tiempo y por esta entrevista